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sábado, 6 de enero de 2018

El Papa: ¿Regalo de Reyes? ¿Qué tal dar tiempo a una persona difícil?

Antes de la homilía del Papa, como es tradición, se anunció que la Pascua será festejada este año el 1 abril. El papa Francisco ha pedido hacer “el bien sin cálculos, incluso cuando nadie nos lo pide, incluso cuando no ganamos nada con ello, incluso cuando no nos gusta”.
Lo dijo en la Misa por la Solemnidad de la Epifanía del Señor en la basílica de San Pedro este sábado en la mañana, 6 de enero de 2018.
“Cuidar a un enfermo, dedicarle tiempo a una persona difícil, ayudar a alguien que no nos resulta interesante, ofrecer el perdón a quien nos ha ofendido”, añadió. 
“Para encontrar a Jesús debemos dejar el miedo a involucrarnos, la satisfacción de sentirse ya al final, la pereza de no pedir ya nada a la vida”, sostuvo el Obispo de Roma durante la homilía de hoy en la fiesta de la Epifanía que tiene como protagonistas a los Reyes Magos. 
Francisco dio inicio a la Eucaristía al dirigirse en procesión hasta el altar mayor de la basílica vaticana para hacer reverencia a la representación de la Virgen María que tiene en brazo el Niño Jesús.
Sucesivamente pronunció ante los fieles presentes una homilía en la que se centró en las acciones realizadas por los Reyes Magos.  Ellos ven la 
estrella de Jesús, caminan y ofrecen regalos…no se quedan parados como Herodes en su palacio, temeroso de perder el poder.
Pensar hoy en un don gratuito…
El Papa instó a los fieles a ofrecer algo a los hermanos más pequeños, a “aquellos que no tienen nada para dar a cambio, como el necesitado, el que pasa hambre, el forastero, el que está en la cárcel, el pobre”.
“Son dones gratuitos – prosiguió -, no pueden faltar en la vida cristiana. De lo contrario, nos recuerda Jesús, si amamos a los que nos aman, hacemos como los paganos”.
“Miremos nuestras manos, a menudo vacías de amor, y tratemos de pensar hoy en un don gratuito, sin nada a cambio, que podamos ofrecer. Será agradable al Señor. Y pidámosle a él: «Señor, haz que descubra de nuevo la alegría de dar”.
Ver la estrella 
“Los Reyes Magos no se conformaban con ir tirando, con vivir al día. Entendieron que, para vivir realmente, se necesita una meta alta y por eso hay que mirar hacia arriba”, dijo.
Indicó que la estrella de “Jesús no ciega, no aturde, sino que invita suavemente”. ¿Qué estrella seguimos en la vida?. “Hay estrellas deslumbrantes” que desorientan. Esto es “lo que sucede con el éxito, el dinero, la carrera, los honores, los placeres buscados como finalidad en la vida”.
En la homilía, señaló que hay “meteoritos: brillan un momento, pero pronto se estrellan y su brillo se desvanece”. Se refirió a las cosas que en la vida “en vez de orientar, despistan”.
En cambio, aseguró “la estrella del Señor no siempre es deslumbrante, pero está siempre presente: te lleva de la mano en la vida, te acompaña”. No promete recompensas materiales, pero garantiza la paz y da, como a los Magos, una «inmensa alegría» (Mt 2,10).
Caminar no quedarse en la comodidad mundana 
Francisco explicó que la estrella de Jesús “nos pide, sin embargo, que caminemos” también para encontrarnos a nosotros mismos. Así, indicó que nada de “vidas tranquilas”, hay que “arriesgar”, no quedarse quieto; “avanzar”.
“Su estrella, de hecho, requiere … que nos liberemos del peso inútil y de la fastuosidad gravosa, que son un estorbo, y que aceptemos los imprevistos”.
“Jesús es exigente: a quien lo busca, le propone que deje el sillón de las comodidades mundanas y el calor agradable de sus estufas”. “Seguir a Jesús no es como un protocolo de cortesía que hay que respetar, sino un éxodo”.
Asimismo, para encontrar a Jesús “debemos dejar el miedo a involucrarnos, la satisfacción de sentirse ya al final, la pereza de no pedir ya nada a la vida”, manifestó.
“Pero – continuó – vale inmensamente la pena, porque encontrando a ese Niño, descubriendo su ternura y su amor, nos encontramos a nosotros mismos”.
Francisco advirtió que ponerse en camino no es fácil. Y muestra a los personajes del Evangelio. “Está Herodes, turbado por el temor” de perder el poder. Por eso “organiza reuniones y envía a otros a que se informen; pero él no se mueve, está encerrado en su palacio”.
Incluso «toda Jerusalén» (v. 3) tiene miedo: miedo a la novedad de Dios. Prefiere que todo permanezca como antes y nadie tiene el valor de ir.
Por otro lado, “los Magos, sin embargo, hablan poco y caminan mucho. Aunque desconocen las verdades de la fe, están ansiosos y en camino”: siempre en movimiento.
Ofrecer
El Obispo de Roma ha recomendado de realizar un dono gratuito a quien no lo puede devolver como lo hicieron los Reyes Magos con Jesús y pensar a un regaló querido por el Niño Dios.
“Cuando los Magos llegan al lugar donde está Jesús, después del largo viaje, hacen como él: dan. Jesús está allí para ofrecer la vida, ellos ofrecen sus valiosos bienes: oro, incienso y mirra”.
“El Evangelio se realiza cuando el camino de la vida llega al don. Dar gratuitamente, por el Señor, sin esperar nada a cambio: esta es la señal segura de que se ha encontrado a Jesús, que dice: «Gratis habéis recibido, dad gratis» (Mt 10,8)”.
Pascua 2018
Antes de la homilía del Papa, como es tradición, se anunció que la Pascua será festejada este año el 1 abril, fiesta de la resurrección de Jesús. El 14 de febrero será el día de las cenizas, el inicio del ayuno y de la cuaresma.
El viernes a la víspera de la fiesta de la Epifanía, el Pontífice visitó a 120 niños enfermos que se encuentran hospitalizados en el ‘hospital del Papa’, el Bambino Gesú de Palidoro. Allí abrazó a los padres de los infantes que pasan momentos difíciles y fatigosos.
El año pasado, el papa había querido tener un gesto de solidaridad con los más pobres y unos 300 sintecho pudieron disfrutar de un tentempié ofrecido por la Limosnería Apostólica vaticana.


lunes, 18 de diciembre de 2017

¿Qué haces tú por cambiar el ambiente que te rodea?

Es Navidad. Soy Navidad. Puedo acercar el cielo a la tierra. O hacer más presente el infierno
Sé que es posible cambiar algunas cosas. No muchas, la verdad, pero sí algunas. Sé que puedo crear algo distinto con mi actitud, con mis palabras, con mi ejemplo. Puedo hacerlo bien o mal.  Puedo crear a mi alrededor una atmósfera que eleva y sana. O ser responsable de una atmósfera de pantano que hiere y hunde.
Parece sencillo hacerlo bien. Pero no siempre es tan fácil. Lo intento y fallo. Lo hago mal. Una palabra mal dicha. O tal vez el orgullo. O casi sin darme cuenta sangro por mi herida. La ira me sale por la boca. No me entiendo. Lo quería hacer todo bien y lo estropeo.
Sé que las personas heridas hieren. Yo estoy herido, yo hiero. Me gustaría contribuir con mis palabras a traer el cielo en la tierra. Abrazar en lugar de alejar. Ser hogar en lugar de desierto.
Quiero crear un pedazo de paraíso entorno a mí. ¡Cuánto me cuesta hacerlo! Es seguro que necesito tener a Dios más dentro de mí para que se haga realidad lo que deseo. Al fin y al cabo uno da lo que tiene dentro. Y si tengo dentro el amor de Dios daré amor.
La Madre Teresa de Calcuta le decía a un joven sacerdote: ¿Cree usted que yo podría vivir la caridad si no le pidiera cada día a Jesús que llene mi corazón de su amor? Sin Dios somos demasiado pobres para ayudar a los pobres.
Necesito tener a Dios dentro para dar amor. Necesito pasar más horas ante Dios en silencio para traer el paraíso a la tierra. Quiero ver a María actuando en mi alma. Quiero que su presencia maternal cambie mis pensamientos y palabras, venza mi orgullo y me haga más manso y humilde de corazón.
Dice el P. Kentenich que María tiene el carisma de difundir a su alrededor una atmósfera sobrenatural purificada, ideal, a fin de mantenernos eternamente jóvenes y frescos, maleables y abiertos, para darnos un fino olfato para todo lo auténtico, para todo lo grande según la visión de Dios, para conservar ideales, para fortalecerlos y hacerlos actuar en nosotros.
Ella lo puede hacer en mí. Puede hacerlo en mi familia, en mi trabajo, en mi entorno. Si me dejo hacer. Sé que hay lugares en los que me siento triste. Las críticas, la falta de esperanza, la forma de ver la vida, los comentarios sobre los ausentes, la desvalorización de las personas, los chismes, los escándalos.
No hay temas de conversación que eleven. No hay una atmósfera de cielo. Y me dejo llevar por el hedor del pantano. Todo eso no me ayuda a elevar el ánimo. No saca lo mejor de mí. Esas atmósferas de pantano no dejan que crezca la vida.
Hay también otros lugares, lo sé, lugares en los que la atmósfera es más cercana al cielo. En ellos María hace posible un trozo de paraíso. Hay personas que llevan el cielo dibujado en el alma y lo contagian. Cuando hablan y cuando callan. Cuando sirven y cuando aman.
Yo quisiera cambiar mi mirada y mis palabras para ser un sembrador de hogares en los que haya más luz. Espacios de familia en los que uno quiera darse y crecer. En los que los comentarios enaltezcan. Y las risas eleven el alma. Me gusta pensar que yo puedo hacerlo posible.
Es Navidad. Soy Navidad. Puedo acercar el cielo a la tierra. O hacer más presente el infierno.
Cuando el P. Kentenich llegó al campo de concentración de Dachau un guardia le dijo que no había visto a Dios ahí. El Padre le contestó: Seguro que sí que ha visto al demonio.
Puedo hacer visible a Dios, o al demonio. Por eso decido mirar a María en Adviento. Le pido que me llene de paz, para poder dar paz.
Me sorprende que una cueva de animales pueda llegar a ser un palacio en presencia de María, de José, de Jesús. Un pesebre sucio, el último lugar donde sería bueno que naciera un niño, la única posada libre, acerca el cielo a los hombres.
Comenta el Papa Francisco en Evangelium Gaudium: María es la que sabe transformar una cueva de animales en la casa de Jesús, con unos pobres pañales y una montaña de ternura.
Me gustaría tener esa varita mágica en mis manos para cambiar los ambientes. Quisiera ser capaz de transformar los lugares que piso, donde habito. Convertir una cueva en un lugar santo. Hacer de un lugar lleno de tinieblas un lugar lleno de luz.
Decía el P. Kentenich que hay que acabar con ese pesimismo, con la idea de que no se puede construir una sociedad humana plenamente redimida. Tenemos que generar un oasis, y todos podemos hacerlo. Oasis, islas pequeñas, células vivas a modo de anticipación del mundo nuevo.
Puedo generar oasis. Islas en las que nazca Jesús y traiga una luz de esperanza. Lo puedo hacer allí por donde piso. Puedo cambiar las conversaciones. Hacer que sean más profundas, más elevadas. Quiero creer que es posible.
Puedo cambiar la atmósfera de mi familia, de mi trabajo, de mis amigos. Con gestos de amor generosos. Dando sin esperar recibir nada. Sirviendo, aunque no me lo pidan ni me corresponda. Puedo hacerlo todo con mis palabras y mi forma de actuar.
Lo que queda al final del camino son sólo las obras de amor. Lo que permanece es mi entrega generosa y llena de silencios. Se entierra la semilla para que muera y dé fruto. Brota a mi alrededor una nueva planta llena de vida, cuando muero a mi orgullo.
A veces llego a lugares que no tienen paz. Llego con el corazón herido. Lleno de rencores y rabias. Salgo más herido, más triste. Llego inquieto y sin luz. Me voy lleno de nostalgia. No tengo alegría.
Intento cambiarlo todo, pero no puedo cambiar la atmósfera a mi alrededor. Mis comentarios no ayudan. Juzgo lo que otros dicen. Me dejo tocar por el desánimo. Me contagio con los juicios. No aporto ni mi ternura, ni mi alegría, ni mi esperanza.
Callo, y mi silencio no ayuda. No contribuyo a mejorar lo que reina a mi alrededor, y me justifico diciendo que es imposible cambiarlo. La cueva sigue siendo una cueva de animales. Y la atmósfera es más de pantano que de cielo.
Y no soy yo el que aporta algo de esperanza o de luz. Y no es mi mano la que regala misericordia. Ni mis palabras traen paz. Me duele no ser causa de alegría.
Quiero cambiar. Creo que tengo vocación de fuego, de hogar, de luz. Tengo en mis manos una llamada a hacer cosas grandes, a sembrar paz. Y sé que Dios nace en mi alma para hacerse presente entre los hombres. 
Así de fácil. Se lo pido. 



sábado, 9 de diciembre de 2017

Un regalo al Niño Jesús, proyecto parroquial.

Él que más regalos debe recibir esta navidad es...Jesús. ¿Qué le vas a regalar?
El Proyecto "Regaló al Niño Jesús" es una iniciativa del Pbro. Enrique Loreto Martínez de la Parroquia San Pablo Apóstol, quien lleva varios años aplicándolo en su parroquia con grandes resultados y ahora invita a todas las parroquias del mundo a llevarlo a cabo.

¿En qué consiste el proyecto?

En darle un regalo al niño Jesús, lo que más quieras que sea de su agrado y regalos de corazón en este próximo cumpleaños: En tu parroquia, coloca a un lado del nacimiento, una caja de cartón con papel de regalo y un moño grande, haz una abertura en la parte superior por donde se puedan introducir papeletas con forma de tarjeta navideña mismas que se colocan sobre la caja. En el costado de frente de la caja, se pone un letrero que diga "Regalos para el Niño Jesús" con las instrucciones para realizarlo y una leyenda que diga "Y no te olvides de felicitar a la Virgen María, Madre de Jesucristo por haber aceptado humildemente ser Madre de nuestro Salvador".

El diseño de la tarjeta puede ser el siguiente:

En ellas los miembros de la comunidad escribirán lo que le han regalado a Jesús, por ejemplo:

A.- Perdonar a los que me ofendieron
B.- Ser mejor estudiante, trabajador o ama de casa
C.- Ser mejor padre, madre, hermano etc.
D.- Hacer una obra de caridad

E.- Hacer un sacrificio
F.- Una oración
G.- Visitar a un enfermo
H.- Una palabra de cariño para un familiar que nos es antipático.
I.- Etc. Recuerda que quien más regalos debe recibir en estas fechas es Jesús, anímate a participar con tu familia del 24 de diciembre al 6 de enero.


Por: Ernesto Sánchez Cerda 

Navidad creativa: ¡hazlo tú mismo!

Con materiales baratos y un poco de imaginación puedes lograr resultados sorprendentes. No hay nada mejor que crear un ambiente bien navideño en casa con muy pocas cosas y mucho amor. No hace falta gastar mucho dinero, lo más importante es la dedicación y el tiempo que pasamos junto a nuestros seres queridos para crearlas, porque al final es ese el mejor regalo que podemos dar y recibir, sobre todo en estas épocas en que todo corre velozmente con miles de tareas y cosas por hacer. Aquí te presentamos algunas ideas de nosotros mismos, colegas del equipo de Aleteia. Son pequeñas ideas que queríamos compartir y nos gustaría mucho que tú también nos enseñes cómo dedicas un poco de tu tiempo en casa, con los tuyos…
Adornos para el árbol de Navidad
Carmen ha confeccionado junto a sus hermosos 6 hijos estos adornos muy simples para el árbol, hechos de fieltro, con bolas de plástico y servilletas, y palitos de helado.
Estos hermosos adornos están hechos con planchas o láminas de fieltro de varios colores, las partes centrales están rellenas con vellón y luego se cosen las partes entre sí con hilos de colores. Los demás detalles van pegados con cola.
El simpatiquísimo reno ha sido realizado por los más pequeños con palitos de helados pegados con cola. El resultado se pinta con acrílico marrón, mientras que los detalles de la cara están hechos con recortes de fomi o goma Eva.

Tarjetas de Navidad hechas a mano
Yo te propongo la siguiente idea: Este año he querido revalorizar algo que ya gracias a las tecnologías se va perdiendo: las tarjetas de Navidad enviadas por correo ordinario: dime si no es bello que, en vez de recibir sólo facturas de tu cartero, te llegue una hermosa tarjeta hecha a mano…

Estas simples tarjetas de Navidad son fáciles de hacer: el dibujo central se estampa con sellos de silicona transparentes y se pinta con lápices de colores. Luego se recorta y se pega en una simple cartulina de color doblada en dos, adornada con estampas de sellos en color dorado o plateado y un pequeño moño color dorado.

Aleteia

Segundo Día de la Novena de Navidad.

1.- Oración para comenzar
Benignísimo Dios de infinita caridad que nos has amado tanto y que nos diste en tu Hijo la mejor prenda de tu amor, para que, encarnado y hecho nuestro hermano en las entrañas de la Virgen, naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio; te damos gracias por tan inmenso beneficio. En retorno, te ofrecemos, Señor, el esfuerzo sincero para hacer de este mundo tuyo y nuestro, un mundo más justo, más fiel al gran mandamiento de amarnos como hermanos. Concédenos, Señor, tu ayuda para poderlo realizar. Te pedimos que esta Navidad, fiesta de paz y alegría, sea para nuestra comunidad un estímulo, a fin de que, viviendo como hermanos, busquemos más y más los caminos de la verdad, la justicia, el amor y la paz. Amén.
Padre Nuestro
2.- Oración para la familia
Señor, haz de nuestro hogar un sitio de tu amor. Que no haya injuria porque Tú nos das comprensión. Que no haya amargura porque Tú nos bendices. Que no haya egoísmo porque Tú nos alientas. Que no haya rencor porque Tú nos das el perdón. Que no haya abandono porque Tú estás con nosotros. Que sepamos marchar hacia ti en tu diario vivir. Que cada mañana amanezca un día más de entrega y sacrificio. Que cada noche nos encuentre con más amor. Haz Señor con nuestras vidas, que quisiste unir, una página llena de ti. Haz Señor de nuestros hijos lo que anhelas, ayúdanos a educarlos, orientarlos por tu camino. Que nos esforcemos en el apoyo mutuo. Que hagamos del amor un motivo para amarte más. Que cuando amanezca el gran día de ir a tu encuentro nos conceda el hallarnos unidos para siempre en ti. Amén.
3.- Oración a la Virgen
Soberana María, te pedimos por todas las familias de nuestro país; haz que cada hogar de nuestra patria y del mundo sea fuente de comprensión, de ternura, de verdadera vida familiar. Que estas fiestas de navidad, que nos reúnen alrededor del pesebre donde nació tu Hijo, nos unan también en el amor, nos hagan olvidar las ofensas y nos den sencillez para reconocer los errores que hayamos cometido.
Madre de Dios y Madre Nuestra, intercede por nosotros. Amén.
4.- Oración a San José
Santísimo San José, esposo de María y padre adoptivo del Señor, tú fuiste escogido para hacer las veces de padre en el hogar de Nazaret. Ayuda a los padres de familia; que ellos sean siempre en su hogar imagen del padre celestial, a ejemplo tuyo; que cumplan cabalmente la gran responsabilidad de educar y formar a sus hijos, entregándoles con un esfuerzo continuo, lo mejor de sí mismos. Ayuda a los hijos a entender y apreciar el abnegado esfuerzo de sus padres. San José modelo de esposos y padres intercede por nosotros. Amén.
Padre Nuestro
5.- Meditación del día
Segundo día dedicado a la comprensión es una nota distintiva de todo verdadero amor. Podemos decir que la Encarnación de un Dios que se hace hombre puede leerse en clave de ese gran valor llamado comprensión. Es un Dios que se pone en nuestro lugar, que rompe las distancias y comparte nuestros afanes y nuestras alegrías. Es gracias a ese amor comprensivo de un Dios padre que somos hijos de Dios y hermanos entre nosotros. Dios, como afirma San Juan nos muestra la grandeza de su amor y nos llama a vivir como hijos suyos. Leer la primera carta de Juan 3, 1 – 10. Si de verdad actuamos como hijos de Dios no imitamos a Caín si no que “damos la vida por los hermanos” (3, 16). Con un amor comprensivo somos capaces de ver las razones de los demás y ser tolerantes con sus fallas.
Si la Navidad nos torna comprensibles es una excelente Navidad.
Feliz Navidad es aprender a ponernos en el lugar de los demás.
6.- Oración al niño Dios
Señor, Navidad es el recuerdo de tu nacimiento entre nosotros, es la presencia de tu amor en nuestra familia y en nuestra sociedad. Navidad es certeza de que el Dios del cielo y de la tierra es nuestro Padre, que tú, Divino Niño, eres nuestro Hermano.
Que esta reunión junto a tu pesebre nos aumente la fe en tu bondad, nos comprometa a vivir verdaderamente como hermanos, nos dé valor para matar el odio y sembrar la justicia y la paz. Oh Divino Niño, enséñanos a comprender que donde hay amor y justicia, allí estas tú y allí también es Navidad. Amén.
Gloria al Padre
7.- Gozos
Dulce Jesús mío, mi Niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Oh sapiencia suma del Dios soberano, que a nivel de un niño te hayas rebajado. Oh Divino infante, ven para enseñarnos la prudencia que hace verdaderos sabios.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Niño del pesebre, nuestro Dios y Hermano, Tú sabes y entiendes del dolor humano; que cuando suframos dolores y angustias, siempre recordemos que nos has salvado.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Oh lumbre de oriente, sol de eternos rayos, que entre las tinieblas tu esplendor veamos, Niño tan precioso, dicha del cristiano, luzca la sonrisa de tus dulces labios.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Rey de las naciones, Emmanuel preclaro, de Israel anhelo, Pastor del rebaño. Niño que apacientas con suave cayado, ya la oveja arisca ya el cordero manso.
Dulce Jesús, mío mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
Ábrase los cielos y llueva de lo alto bienhechor rocío, como riego santo. Ven hermoso niño, ven Dios humanado; luce hermosa estrella, brota flor del campo.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Tú te hiciste Niño en una familia llena de ternura y calor humano. Vivan los hogares aquí congregados, el gran compromiso del amor cristiano.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Del débil auxilio, del doliente amparo; consuelo del triste, luz de desterrado. Vida de mi vida, mi sueño adorado; mi constante amigo, mi divino hermano.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Ven ante mis ojos de ti enamorados, bese ya tus plantas, bese ya tus manos. Prosternado en tierra te tiendo los brazos y aún más que mi frase te dice mi llanto.
Dulce Jesús mío mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
haz de nuestra patria una gran familia; siembra en nuestro suelo tu amor y tu paz. Danos fe en la vida, danos esperanza y un sincero amor que nos una más.
Dulce Jesús mío, mi Niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Ven Salvador nuestro por quien suspiramos. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!

 AciPrensa

viernes, 8 de diciembre de 2017

Primer Día de la Novena de Navidad, del 16 al 24


 1.- Oración para comenzar
Benignísimo Dios de infinita caridad que nos has amado tanto y que nos diste en tu Hijo la mejor prenda de tu amor, para que, encarnado y hecho nuestro hermano en las entrañas de la Virgen, naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio; te damos gracias por tan inmenso beneficio. En retorno, te ofrecemos, Señor, el esfuerzo sincero para hacer de este mundo tuyo y nuestro, un mundo más justo, más fiel al gran mandamiento de amarnos como hermanos. Concédenos, Señor, tu ayuda para poderlo realizar. Te pedimos que esta Navidad, fiesta de paz y alegría, sea para nuestra comunidad un estímulo, a fin de que, viviendo como hermanos, busquemos más y más los caminos de la verdad, la justicia, el amor y la paz. Amén.
Padre Nuestro
2.- Oración para la familia
Señor, haz de nuestro hogar un sitio de tu amor. Que no haya injuria porque Tú nos das comprensión. Que no haya amargura porque Tú nos bendices. Que no haya egoísmo porque Tú nos alientas. Que no haya rencor porque Tú nos das el perdón. Que no haya abandono porque Tú estás con nosotros. Que sepamos marchar hacia ti en tu diario vivir. Que cada mañana amanezca un día más de entrega y sacrificio. Que cada noche nos encuentre con más amor. Haz Señor con nuestras vidas, que quisiste unir, una página llena de ti. Haz Señor de nuestros hijos lo que anhelas, ayúdanos a educarlos, orientarlos por tu camino. Que nos esforcemos en el apoyo mutuo. Que hagamos del amor un motivo para amarte más. Que cuando amanezca el gran día de ir a tu encuentro nos conceda el hallarnos unidos para siempre en ti. Amén.
3.- Oración a la Virgen
Soberana María, te pedimos por todas las familias de nuestro país; haz que cada hogar de nuestra patria y del mundo sea fuente de comprensión, de ternura, de verdadera vida familiar. Que estas fiestas de navidad, que nos reúnen alrededor del pesebre donde nació tu Hijo, nos unan también en el amor, nos hagan olvidar las ofensas y nos den sencillez para reconocer los errores que hayamos cometido.
Madre de Dios y Madre Nuestra, intercede por nosotros. Amén.
4.- Oración a San José
Santísimo San José, esposo de María y padre adoptivo del Señor, tú fuiste escogido para hacer las veces de padre en el hogar de Nazaret. Ayuda a los padres de familia; que ellos sean siempre en su hogar imagen del padre celestial, a ejemplo tuyo; que cumplan cabalmente la gran responsabilidad de educar y formar a sus hijos, entregándoles con un esfuerzo continuo, lo mejor de sí mismos. Ayuda a los hijos a entender y apreciar el abnegado esfuerzo de sus padres. San José modelo de esposos y padres intercede por nosotros. Amén.
Padre Nuestro
5.- Meditación del día
Vamos a afianzar nuestros valores de modo que la navidad sea lo que debe ser; una fiesta dedicada a la Reconciliación. Dedicada al perdón generoso y comprensivo que aprenderemos de un Dios compasivo.
Con el perdón del Espíritu Santo podemos reconciliarnos con Dios y con los hermanos y andar en una vida nueva. Es la buena noticia que San Pablo exclamó en sus cartas, tal como leemos en su epístola a los Romanos 5. 1 – 11. Vivir la Navidad es cancelar los agravios si alguien nos ha ofendido, y es pedir perdón si hemos maltratado a los demás.
Así, del perdón nace la armonía y construimos esa paz que los ángeles anuncian en Belén: paz en la tierra a los hombres que aman al Señor y se aman entre sí. Los seres humanos podemos hacernos daño con el odio o podemos ser felices en un amor que reconcilia. Y esa buena misión es para cada uno de nosotros: ser agentes de reconciliación y no de discordia, ser instrumento de paz y sembradores de hermandad.
6.- Oración al niño Dios
Señor, Navidad es el recuerdo de tu nacimiento entre nosotros, es la presencia de tu amor en nuestra familia y en nuestra sociedad. Navidad es certeza de que el Dios del cielo y de la tierra es nuestro Padre, que tú, Divino Niño, eres nuestro Hermano.
Que esta reunión junto a tu pesebre nos aumente la fe en tu bondad, nos comprometa a vivir verdaderamente como hermanos, nos dé valor para matar el odio y sembrar la justicia y la paz. Oh Divino Niño, enséñanos a comprender que donde hay amor y justicia, allí estas tú y allí también es Navidad. Amén.
Gloria al Padre
7.- Gozos
Dulce Jesús mío, mi Niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Oh sapiencia suma del Dios soberano, que a nivel de un niño te hayas rebajado. Oh Divino infante, ven para enseñarnos la prudencia que hace verdaderos sabios.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Niño del pesebre, nuestro Dios y Hermano, Tú sabes y entiendes del dolor humano; que cuando suframos dolores y angustias, siempre recordemos que nos has salvado.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Oh lumbre de oriente, sol de eternos rayos, que entre las tinieblas tu esplendor veamos, Niño tan precioso, dicha del cristiano, luzca la sonrisa de tus dulces labios.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Rey de las naciones, Emmanuel preclaro, de Israel anhelo, Pastor del rebaño. Niño que apacientas con suave cayado, ya la oveja arisca ya el cordero manso.
Dulce Jesús, mío mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Ábrase los cielos y llueva de lo alto bienhechor rocío, como riego santo. Ven hermoso niño, ven Dios humanado; luce hermosa estrella, brota flor del campo.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Tú te hiciste Niño en una familia llena de ternura y calor humano. Vivan los hogares aquí congregados, el gran compromiso del amor cristiano.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Del débil auxilio, del doliente amparo; consuelo del triste, luz de desterrado. Vida de mi vida, mi sueño adorado; mi constante amigo, mi divino hermano.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
Ven ante mis ojos de ti enamorados, bese ya tus plantas, bese ya tus manos. Prosternado en tierra te tiendo los brazos y aún más que mi frase te dice mi llanto.
Dulce Jesús mío mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- haz de nuestra patria una gran familia; siembra en nuestro suelo tu amor y tu paz. Danos fe en la vida, danos esperanza y un sincero amor que nos una más.
Dulce Jesús mío, mi Niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Ven Salvador nuestro por quien suspiramos. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!

AciPrensa 

El sorprendente efecto de escuchar villancicos antes de tiempo.

Desde el Black Friday nos bombardean con canciones navideñas... y eso no puede ser bueno Todos los años, los cristianos se enfrentan a la comercialización de las festividades, pero ninguna más que las temporadas de Adviento y Navidad.
Las tiendas cada vez hacen sonar antes la música navideña y la mayoría de las personas asocia esta maravillosa época del año con los regalos que tienen que comprar y los planes que tienen que concertar. Suficiente para volver un poco loco a cualquiera.
Según la psicóloga clínica Linda Blair, es absolutamente normal que a uno termine irritándole la música navideña; de hecho, escucharla en exceso y con demasiada antelación podría ser perjudicial para nuestra salud mental.
Puesto que la música en Navidad a menudo actúa como un recordatorio de las listas de cosas sin terminar y la inminente fecha límite del Día de Navidad, reproducirla constantemente o demasiado pronto puede contribuir a aumentar considerablemente los niveles de estrés a lo largo de la temporada.
Los empleados de tiendas pueden ser especialmente susceptibles a este problema.
Este año, la tienda Best Buy arrasó en la competición de precoces al reproducir sus playlists navideñas el 22 de octubre, ignorando completamente la norma no escrita aquí en EE. UU. de “esperar hasta Acción de Gracias”.
Los empleados de tiendas tan prematuramente navideñas son más propensos a sentir agotamiento para cuando llegue de verdad la época de Navidad, ya que escuchar las mismas canciones una y otra vez hace que les resulte imposible desconectar.
Aunque hay muchas tiendas impacientes por crear una atmósfera de gasto usando música festiva, ¿es posible que lo que estén haciendo en realidad sea estresar a la gente?
Según explicó Blair, “la música navideña tiende a irritar a las personas si se reproduce con demasiado volumen y demasiada antelación”.
Si, en tu caso, la música navideña y los villancicos te generan más estrés estacional que alegría, quizás harías bien en evitarla durante un tiempo y crear un poco más de espacio y paz mental para evocar el significado de las temporadas de Adviento y Navidad.



viernes, 1 de diciembre de 2017

Prepara tu Corona de Adviento


La corona o guirnalda de Adviento es el primer anuncio de Navidad. ¿Qué significa? ¿Cómo encender las velas?  La corona o guirnalda de Adviento es el primer anuncio de Navidad. Es un círculo de follaje verde, la forma simboliza la eternidad y el color la esperanza y la vida...
Dios se hace presente en la vida de cada ser humano y de cualquier manera le hace sentir su amor y deseo de salvarle. La palabra ADVIENTO es de origen latín y quiere decir VENIDA. Es el tiempo en que los cristianos nos preparamos para la venida de Jesucristo. El tiempo de adviento abarca cuatro semanas antes de Navidad. Actualmente hay inquietud por reavivar una costumbre muy significativa y de gran ayuda para vivir este tiempo: La corona o guirnalda de Adviento es el primer anuncio de Navidad.

La corona es un círculo de follaje verde, la forma simboliza la eternidad y el color la esperanza y la vida. Va enrollada con un listón rojo, símbolo del amor de Dios que nos envuelve y también de nuestro amor que espera con ansiedad el nacimiento del Hijo de Dios. En el centro de círculo se colocan las cuatro velas (pueden ser tres moradas y una rosa o bien todas blancas) para encenderse una cada domingo de Adviento. La luz de la vela simboliza nuestra fe. El conjunto se sitúa cerca del altar o del ambón de la Palabra, si es en la Iglesia, o en un lugar adecuado si se utiliza en un ambiente familiar o escolar.


En Navidad se puede añadir una quinta vela blanca, hasta el final del tiempo de Navidad y si se quiere se puede situar la imagen del Niño en relación con la corona: se tiene que ver que la Navidad es más importante que la espera del Adviento. La corona, que procede del Norte (países escandinavos, Alemania), tiene raíces simbólicas universales: la luz como salvación, el verde como vida, forma redonda como eternidad. Simbolismos que se vieron muy coherentes con el misterio de la Navidad cristiana y que pasaron fácilmente a los países del sur. Se ha convertido rápidamente en un simpático elemento complementario de pedagogía cristiana para expresar la espera de Cristo Jesús como Luz y Vida, junto a otros ciertamente más importantes, como son las lecturas bíblicas, los textos de oración y el repertorio de cantos.

Proponemos Este Esquema Sencillo Para Orar Al Encender La Vela De Adviento
Primer domingo

Llamada a La Vigilancia

Entrada. 
Se entona algún canto.
Saludo.
Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Acto de Contrición.
Guía: Reconozcamos ante Dios que somos pecadores.
Todos: Yo confieso ante Dios todopoderoso...

Liturgia De La Palabra. Lectura del santo evangelio según san Marcos 13,33: “Estén preparados y vigilando, ya que nos saben cuál será el momento”. Palabra del Señor. (Breve pausa para meditar)
Reflexión.
Guía: Vigilar significa estar atentos, salir al encuentro del Señor, que quiere entrar, este año más que el pasado, en nuestra existencia, para darle sentido total y salvarnos.

Encendido De La Vela. Oración.
Guía: Encendemos, Señor, esta luz, como aquel que enciende su lámpara para salir, en la noche, al encuentro del amigo que ya viene. En esta primera semana de Adviento queremos levantarnos para esperarte preparados, para recibirte con alegría. Muchas sombras nos envuelven. Muchos halagos nos adormecen. Queremos estar despiertos y vigilantes, porque tú traes la luz más clara, la paz más profunda y la alegría más verdadera. ¡Ven, Señor Jesús! ¡Ven, Señor Jesús!


Padre Nuestro

Guía: Unidos en una sola voz digamos: Padre Nuestro...
Conclusión
Guía: Ven, Señor, haz resplandecer tu rostro sobre nosotros.
Todos: Y seremos salvos. Amén.

Segundo Domingo
Entrada. Se entona algún canto. Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Acto de Contrición.
Guía: Reconozcamos ante Dios que somos pecadores.
Todos: Yo confieso ante Dios todopoderoso...

Liturgia De La Palabra.
Lectura de la II carta de San Pedro 3,13-14:” Nosotros esperamos según la promesa de Dios cielos nuevos y tierra nueva, un mundo en que reinará la justicia. Por eso, queridos hermanos, durante esta espera, esfuércense para que Dios los halle sin mancha ni culpa, viviendo en paz". Palabra de Dios.
Breve pausa para meditar
Reflexión
Guía: ¿Qué va a cambiar en mí, en nosotros en este Adviento? ¿ Se notará que creemos de veras en Cristo?


Encendido De La Vela. Oración.

Guía: Los profetas mantenían encendida la esperanza de Israel. Nosotros, como un símbolo, encendemos estas dos velas. El viejo tronco está brotando se estremece porque Dios se ha sembrado en nuestra carne... Que cada uno de nosotros, Señor, te abra su vida para que brotes, para que florezcas, para que nazcas y mantengas en nuestro corazón encendida la esperanza. ¡Ven pronto, Señor! ¡Ven, Salvador!

Padre Nuestro.
Guía: Unidos en una sola voz digamos: Padre nuestro...
Conclusión. 
Guía: Ven, Señor, haz resplandecer tu rostro sobre nosotros.
Todos: Y seremos salvados. Amén.

Tercer Domingo
Entrada.
Se entona algún canto. Saludo.
Guía: En el nombre del Padre y del Hijo Y del Espíritu Santo. Acto de Contrición.
Guía: Reconozcamos ante Dios que somos pecadores.
Todos: Yo confieso ante Dios todopoderoso...


Liturgia De La Palabra.

Lectura de la Primera carta a los Tesalonicenses 5,23:” Que el propio Dios de la paz los santifique, llevándolos a la perfección. Guárdense enteramente, sin mancha, en todo su espíritu, su alma y su cuerpo, hasta la venida de Cristo Jesús, nuestro Señor”. Palabra de Dios.
Breve pausa para meditar. Reflexión.

Guía: Los hombres de hoy no verán en persona a Cristo en esta Navidad. Pero sí verán a la Iglesia, nos verán a nosotros. ¿Habrá más luz, más amor, más esperanza reflejada en nuestra vida para que puedan creer en El?

Encendido De La Vela. Oración.
Guía: En las tinieblas se encendió una luz, en el desierto clamó una voz. Se anuncia la buena noticia: ¡El Señor va a llegar! ¡Preparen sus caminos, porque ya se acerca! Adornen su alma como una novia se engalana el día de su boda. ¡Ya llega el mensajero! Juan Bautista no es la luz, sino el que nos anuncia la luz. Cuando encendemos estas tres velas cada uno de nosotros quiere ser antorcha tuya para que brilles, llama para que calientes. ¡Ven, ¡Señor, a salvarnos, envuélvenos en tu luz, caliéntanos en tu amor!

Padre Nuestro.

Guía: Unidos en una sola voz digamos: Padre nuestro...

Conclusión. 
Guía: Ven, Señor, haz resplandecer tu rostro sobre nosotros.
Todos: Y seremos salvados. Amén


Cuarto Domingo
Todos hacen la señal de la cruz.
Guía: "Nuestro auxilio es en el nombre del Señor"
Todos: "Que hizo el cielo y la tierra"
Liturgia de la Palabra:

Primera lectura: Rm 13,13-14 "Conduzcámonos como en pleno día, con dignidad. Nada de comilonas y borracheras, nada de lujuria ni desenfreno, nada de riñas ni pendencias. Vestíos del Señor Jesucristo". "Palabra de Dios"
Todos: "Te alabamos Señor".
Segunda lectura: 2 Tes. 1,6-7 "Es justo a los ojos de Dios pagar con alivio a vosotros, los afligidos, y a nosotros, cuando el Señor Jesús se revele, viniendo del cielo acompañado de sus poderosos ángeles, entre las aclamaciones de su pueblo santo y la admiración de todos los creyentes." -"Palabra de Dios"
Todos: "Te alabamos Señor".
Guía: "Ven, Señor, y no tardes.
Todos: "Perdona los pecados de tu pueblo".



Se Encienden Las Cuatro Velas
Guía: "Bendigamos al Señor"
Todos hacen la señal de la cruz mientras dicen: "Demos gracias a Dios".



Humildad y gloria
El Nacimiento de Jesús

Guía: Lectura del Evangelio según San Lucas (2:6-7)

"Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron
los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito,
le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento."
"Palabra de Dios"
Todos: "Te alabamos Señor".

Meditación 
La Virgen y San José, con su fe, esperanza y caridad salen victoriosos en la prueba. No hay rechazo, ni frío, ni oscuridad ni incomodidad que les pueda separar del amor de Cristo que nace. Ellos son los benditos de Dios que le reciben. Dios no encuentra lugar mejor que aquel pesebre, porque allí estaba el amor inmaculado que lo recibe. Nos unimos a La Virgen y San José con un sincero deseo de renunciar a todo lo que impide que Jesús nazca en nuestro corazón.

Tiempo de silencio / Tiempo de intercesión
Padre Nuestro / Ave María.
Oracìon Final


Derrama Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio del ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos por su pasión y su cruz a la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo.


Todos: "Amén"




Por: P. Alberto Ramírez Mozqueda