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sábado, 12 de enero de 2019

¿Qué misión tienen las organizaciones católicas?


Nos ayudan a descubrir a Jesucristo y transmitir sus enseñanzas a otras personas. No es que se sea mejor o peor cristiano si se pertenece a alguna de ellas, simplemente se tiene la ayuda de un camino espiritual y apostólico concreto y personal. La vida cristiana es un camino, es hacer una experiencia de Jesucristo que por amor al hombre se hizo uno como nosotros, murió y resucitó. Y todo camino conlleva obstáculos, dificultades, desviaciones, en ocasiones hasta perdidas y equivocaciones. Jesucristo lo sabía y por eso nos dejó su Espíritu, el Espíritu Santo, y su Iglesia. Éstos son los medios principales para llegar a él. Las diversas organizaciones, o movimientos, se colocan en esta dinámica de camino hacia Jesucristo. Inspirados por el Espíritu y alentados por la Iglesia, los movimientos nos ayudan a descubrir a Jesucristo y a transmitir esa riqueza a otras muchas personas.
El cristiano verdadero es aquel que más se asemeja a Jesucristo. Es aquel que en su vida concreta y diaria va haciendo realidad las enseñanzas del maestro. Ésta es la medida de nuestro ser mejor o peor cristiano. Ciertamente los movimientos me ayudan con medios concretos, apostolados, orientaciones para poder llevar adelante esta transformación. Pero esto no quiere decir que por pertenecer ya a una de estas organizaciones o movimientos ya seré mejor cristiano. No, ser cristiano es cuestión de “vivir como Jesucristo” y no de “pertenecer a”.
Los nuevos movimientos de vida cristiana tienen la misión de fomentar el fervor en el ambiente en que se desenvuelven; han nacido para rejuvenecer a la Iglesia allí donde el decaimiento y la apatía han paralizado a un número considerable de sus hijos. Se puede ser, sin duda, tanto o mejor cristiano fuera de cualquiera de estos movimientos, lo cierto es que en una sociedad tan agresiva a los valores tradicionales del cristianismo es muy difícil mantenerse fiel a los propios principios, y sobre todo crecer en la vivencia de la propia vocación a la santidad si no se cuenta con el apoyo de otros con los mismos intereses, con el ambiente que permita crecer en la vida de gracia. La táctica de los enemigos de la Iglesia es la de “divide y vencerás”. La estrategia del cristiano deberá ser “únete a los que comparten tus intereses e ideales y los alcanzarás”.


catholic.net




miércoles, 9 de enero de 2019

Teología y Ciencias Religiosas por Internet


Oferta Online de cursos, diplomas, posgrados, bachilleratos y licenciaturas

Llega un Año Nuevo 2019 no ajeno a inquietudes por aproximarnos al estudio de la teología y las ciencias religiosas. Y no cabe ya duda alguna que el cambio producido por Internet y las Nuevas Tecnologías abre un espacio amplio de nuevas posibilidades de estudio, en especial para aquéllas personas que viven lejos de las facultades de teología o centros de enseñanza de ciencias religiosas.

En España, la oferta Online de cursos, diplomas, posgrados, bachilleratos y licenciaturas, son muy variados y vale la pena mencionarlos para el público lector que desea aprender ciencias religiosas y teología por Internet.

1. Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona (ISCREB).
Institución docente de carácter público del Arzobispado de Barcelona, vinculado a la Facultad de Teología de Cataluña. El ISCREB ofrece el Bachillerato y la Licenciatura en Ciencias Religiosas. Además, oferta posgrados y cursos.

2. Universidad de Navarra
Universidad privada católica sin ánimo de lucro, perteneciente a la prelatura del Opus Dei, y fundada en Pamplona por San Josemaría Escrivá de Balaguer. Está universidad ofrece distintos diplomados en teología en su modalidad online.
3. Universidad Eclesiástica San Dámaso.
Erigida por la Santa Sede en la Arquidiócesis de Madrid. Oferta igualmente el Bachillerato y     la Licenciatura en Ciencias Religiosas.

4. Facultad de Teología del Norte de España.
Centro universitario de enseñanza perteneciente a la Iglesia Católica. Dispone el Instituto de Teología a Distancia.

5. Campus Virtual Dominicano.
La Orden de los Predicadores, cuenta con dos importantes centros de enseñanza:

a) Domuni Universitat. - Universidad online y en varios idiomas, ofrece entre otros, el Bachillerato en Ciencias Religiosas.
b) Escuela de Teología Santo Tomás de Aquino, atendida por la Familia Dominicana y el patrocinio y dirección de la Pontificia Facultad de Teología San Esteban. Ofrece cursos muy variados de teología. Por último, es menester mencionar para el lector hispanohablante que es recomendable conocer su situación personal a la hora de conocer detalles acerca de la extensión de títulos oficiales o certificaciones, y los exámenes correspondientes.

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Los 5 motivos por los que los vientres de alquiler son una práctica mafiosa



Cinco conclusiones por las que se opone a la maternidad subrogada tras debatir sobre el tema, ha redactó, hace dos años, las cinco conclusiones por las que se opone a la maternidad subrogada y las han hecho públicas en su web. Que los vientres de alquiler son un negocio muy lucrativo no es ninguna novedad, pero este es el menor de los detalles de una práctica que se quiere legalizar en España a pesar de sus graves consecuencias. La Asociación Española de Bioética (AEBI), tras debatir sobre el tema, ha redactado las cinco conclusiones por las que se opone a la maternidad subrogada y las ha hecho públicas en su web:



1.La maternidad por subrogación es, inequívocamente, una nueva forma de explotación de la mujer, contraria a su dignidad, al usar el cuerpo femenino, y por tanto su persona, como un objeto negociable.

2.Respecto a las madres subrogadas hay una serie de consecuencias negativas para ellas. Las primeras se relacionan con el vínculo de apego generado con el hijo durante su gestación y la obligación de tener que entregarlo al dar a luz. Esto significa que la madre es presionada psicológicamente a asumir, desde el inicio, que el hijo no es suyo y que no puede establecer ningún contacto con él. Además, finalizado el proceso es habitual que se desentiendan de ella y no le presten la necesaria asistencia psicológica que se requiere cuando se ha dado a luz y se ha de entregar al hijo. Las segundas están en relación con los riesgos que conlleva todo el proceso de la FIVET y los derivados del parto para su salud. Además, es también negativo para la mujer, en caso de embarazo múltiple, la obligación de participar en posibles prácticas abortivas de reducción fetal o de eliminación de fetos por motivos eugenésicos.

3. Los vientres de alquiler son un negocio muy lucrativo, basado en la mercantilización del cuerpo de las mujeres. Ello ha generado un fenómeno emergente, denominado “turismo reproductivo”. En él se observa la presencia de dos partes en situación de desequilibrio:
a) Por un lado, las parejas-clientes con poder económico, que recorren el mundo en busca de una descendencia, a un precio más asequible que en sus países de origen. En este primer grupo también debe incluirse a los centros especializados en esta tecnología reproductiva, a los bufetes de abogados de alto nivel, y a los agentes intermediarios, que obtienen pingues beneficios.

b) Por otro, se recurre a mujeres pobres, o en situaciones de necesidad, víctimas, muchas veces, de sociedades altamente patriarcales, que se ven abocadas a alquilar su cuerpo y, en definitiva, su persona, a cambio de una retribución económica. La gran desigualdad cultural y educativa, hace que el desequilibrio entre las partes contratantes sea aún mayor. Si a ello, se une la existencia de Estados indiferentes a este drama humano, con ordenamientos legales permisivos, se llega a la situación de indefensión de las mujeres -objeto de comercio-, y de los niños, que se convierten en una mercancía a adquirir.

4. El contrato de gestación por sustitución (vehículo jurídico para la maternidad subrogada) es nulo de pleno derecho en el ordenamiento jurídico español. No está prohibido en sentido estricto, simplemente, no tiene ningún efecto. Legalmente, se entiende que es madre quien da a luz. La nulidad de este contrato se basa en razones de orden público, vinculadas al respeto a la dignidad de la mujer gestante y del hijo. Este último no puede convertirse en objeto de ningún negocio jurídico, ya que sólo las cosas, y nunca las personas, pueden ser compradas o vendidas. De la misma manera, puesto que el cuerpo humano no es susceptible de un derecho de propiedad, tampoco es aceptable ejercer sobre él las facultades que dicho derecho otorga: alquiler, venta, etc. 


5. No existe un “derecho a la procreación” y por tanto un “derecho al hijo” que justifiquen un pretendido derecho a la maternidad subrogada. Los deseos, por muy loables que sean, deben diferenciarse de los verdaderos derechos, basados en títulos legítimos, y con la perspectiva del bien común.

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sábado, 15 de diciembre de 2018

Enfrentarse a lo desconocido




El Papa propone crear una red de fraternidad con los refugiados y migrantes. El Papa propone crear una red de fraternidad con los refugiados y migrantes El Papa Francisco propuso formar una red de fraternidad encabezada por la Iglesia que permita acoger y ayudar a los que huyen de la guerra, de la pobreza y del hambre y buscan refugio lejos de su patria. El Santo Padre realizó esta petición este viernes 14 de diciembre durante la audiencia que concedió en el Vaticano a los promotores, organizadores y artistas del concierto “Navidad en el Vaticano” que se celebrará el sábado 15 de diciembre en el Aula Pablo VI. Durante su discurso, Francisco destacó que la Navidad “este año en particular, nos llama a reflexionar sobre la situación de muchos hombres, mujeres y niños de nuestro tiempo, –migrantes, prófugos y refugiados–, en marcha para escapar de las guerras, de las miserias causadas por las injusticias sociales y del cambio climático”. Indicó que es gente que lo ha dejado todo, hogar, parientes, patria, para “enfrentarse a lo desconocido”. E invitó a reflexionar sobre ello, porque, para tomar una decisión así “se debe haber padecido una situación muy grave”. Además, recordó que también la Sagrada Familia tuvo que huir de la violencia de Herodes.

“Cuando la violenta ira de Herodes se abatió sobre el territorio de Belén, la Sagrada Familia de Nazaret experimentó la angustia de la persecución y, guiada por Dios, se refugió en Egipto. El pequeño Jesús nos recuerda que la mitad de los refugiados de hoy en el mundo son niños, víctimas inocentes de la injusticia humana”. En concreto, sobre la propuesta de red de fraternidad, explicó que debe formarse con la educación “en primer lugar, para educar a los más pequeños entre los migrantes, es decir, aquellos que, en lugar de sentarse en las sillas de la escuela como tantos de sus coetáneos, pasan los días haciendo largas marchas a pie o en vehículos improvisados. y peligrosos”. “También ellos necesitan formación para poder trabajar el día de mañana y participar como ciudadanos conscientes en el bien común. Y, al mismo tiempo, se trata de educarnos a todos en la acogida y la solidaridad, para evitar que los migrantes y los prófugos encuentren indiferencia o, peor aún, rechazo en su camino”. En segundo lugar, formar esa red con la educación “significa hacer que las personas se levanten, que puedan volver a ponerse en camino con plena dignidad, ¿con la fuerza y ?el coraje de enfrentar la vida, valorizando sus talentos y su trabajo”. Por último, implica, asimismo, “una solución válida para abrir de par en par las puertas de los campos de refugiados, hacer que los jóvenes migrantes se incorporen en las sociedades nuevas encontrando solidaridad y generosidad y promoviéndolas a su vez”.

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jueves, 6 de diciembre de 2018

Nuestra historia personal deja una huella en nuestros hijos.


5 Tips para educar a nuestros hijos a actuar para ayudar a los demás. A veces pensamos que lo que hacemos en la vida sólo nos afecta a nosotros, sin darnos cuenta de que todos nuestros actos van creando una historia, tanto personal como familiar y le van imprimiendo un estilo a nuestra familia. Así que debemos hacer conciencia y buscar que actuemos siempre conforme a lo que Dios nos manda y la moral permite. Así también debemos darles testimonio a nuestros hijos a actuar para ayudar a los demás, por eso aquí te dejo mis 5Tips para educar a nuestros hijos en este estilo de vida.

1)      Actúa como si todo dependiera de ti.
Es necesario poner todo de nuestra parte para que nuestros actos sean buenos y conforme a lo que los mandamientos nos van marcando. Es necesario también que demos testimonio con nuestras acciones de que Dios es el centro de nuestras vidas y por lo mismo hacemos las cosas para agradarle a Él, aunque al mundo no le agraden tanto. Debemos ser valientes. Debemos actuar bien para dar siempre frutos buenos, mucho más cuando los beneficiados son nuestros familiares. Seamos generoso y humildes para que nuestros hijos lo sean también.

2)      Reza como si todo dependiera de Dios.
La oración es parte importante para que nuestras acciones den frutos buenos en nuestra familia.
Es necesario sobrenaturalizar lo cotidiano y la mejor forma de hacerlo es con nuestras oraciones y ofrecimientos diarios.
Es importante tener claro que la acción sin oración se vuelve infecunda. Si nuestros hijos ven que nosotros oramos a Dios en todo momento y con todo nuestro corazón, seguro que ellos lo harán de forma cotidiana y constante, logrando sobrenaturalizar lo cotidiano.

3)      Ofrece todas tus acciones.
Otra forma muy buena de que nuestras acciones vayan dejando huella en la historia de nuestros hijos es que las ofrezcamos a Dios para que sea El quien las haga fructificar en nuestros hijos.
Además, así, estaremos dándole un sentido trascendente a nuestro vivir y por lo mismo haremos todo para que nuestros hijos se sientan orgullosos de formar parte de nuestra familia. Las acciones ofrecidas a Dios se vuelven capital de gracia para nuestra familia.

4)      Plática con tus hijos para que lo comprendan.
También es necesario explicarles a nuestros hijos el estilo de vida que llevamos como personas y como familia para que ellos también puedan participar.
Es importante que comprendan todo lo que hacemos para que después lo hagan suyo y lo vivan por gusto y no por obligación.

5)       Busca hacer siempre el mayor Bien posible.
Si ya comprendimos que todo lo que hacemos les beneficia o perjudicas nuestros hijos, entonces debemos buscar hacer el mayor Bien posible. Así, siempre escogeremos entre dos vienes el mayor y con este testimonio nuestros hijos estarán capacitados para siempre actuar confirme al bien, la moral y lo que Dios nos manda.


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martes, 13 de noviembre de 2018

El 13 ¿es de mala suerte?



Hay quienes se aprovechan de esa falsa credibilidad y logran embaucar a otros basándose en sus supersticiones. 
¿Has visto alguna vez la cara de felicidad de los que se sacan la lotería? ¿O cuando alguien recibe una casa o un coche en uno de esos sorteos que se anuncian por televisión y radio? Sin ir más lejos, ¿cómo te has sentido cuando en la tómbola de tu parroquia sales premiado con aquel regalo que tanto deseabas? ¿Suerte, superstición, magia, coincidencia, carambolas?

Asignarle buena o mala suerte a un número, concretamente al número 13, es estar hablando de una superstición y si comenzamos a hablar de supersticiones, hay muchas: En día 13, ni te cases ni te embarques. Pensar en un viernes 13 para muchas personas es sinónimo de desgracias seguras. Romper un espejo trae consigo la mala suerte durante siete años. Pasar debajo de una escalera trae mala suerte.

Una superstición no es otra cosa que “asignarles presuntas fuerzas o poderes contenidos implícitamente a ciertos objetos y que con un gesto o una actitud pueden hacerse activos para alcanzar la felicidad o la desgracia”.
(Diccionario del cristianismo. A. Morian).
Todas las cosas, los números incluso, han sido creadas por Dios y Dios le ha fijado a cada una de ellas una función muy determinada, por eso se llaman criaturas. Nosotros debemos respetar y alegrarnos con todas esas criaturas y, cómo dice San Ignacio de Loyola en sus Ejercicios Espirituales “usar de ellas tanto en cuanto nos ayuden para alcanzar a Dios” (Sn. Ignacio de Loyola. “Libro de los Ejercicios Espirituales”).
Lo que hacemos cuando le damos a las cosas un valor que no tienen en sí o esperamos de ellas una función para la cual no fueron creadas, estamos cayendo en una superstición, es decir, estamos usando las cosas en una forma equivocada, en una forma que no es la que Dios ha dispuesto. La suerte, o más bien dicho, la casualidad, puede existir: “me tropecé con el escalón y me fracturé un hueso”, o bien, “estaba caminando por la calle y me encontré una moneda”. Eso es una casualidad. Pero decir que me fracturé un hueso porque era día 13 y ese número es un número de mala suerte, eso sí que es una superstición, pues le estás atribuyendo al número 13 una función que no le corresponde. Muchos hombres llegan a perder poco a poco su fe por atribuirle propiedades a cosas que no las tienen. Hay quienes, además, se aprovechan de esa falsa credibilidad y logran embaucar a otros, basándose en sus supersticiones: son aquellos que piensan adivinar el futuro leyendo las cartas, los horóscopos o el agua.
Yo te recomiendo estar tranquilo. Confiar en Dios, pues como dice el salmo:
“En su mano están las honduras de la tierra,
y suyas son las cumbres de los montes; suyo el mar, pues Él mismo lo hizo
y la tierra firme que sus manos formaron” (Ps. 94, 4-5).

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Quiero ser santo, pero no sé cómo.


Jacques Philippe, Sacerdote y autor de múltiples libros, mencionó que «la santidad del siglo XXI va a ser la santidad de los laicos y de las familias». Este año, el mismo Papa Francisco llamó a la santidad, en su exhortación apostólica: Gaudete et exsultate, a través de la cual buscó impulsar y encarnar el concepto de «santidad» en un contexto actual, con sus riesgos, desafíos y oportunidades. Necesitamos santos, sacerdotes y consagrados. Es un hecho, pero todo indica que el Espíritu Santo también quiere impulsar la santidad de los laicos, porque es lo que el mundo necesita en estos tiempos. Para la nueva evangelización, la tarea de los seglares es fundamental. Dios, a cada uno, nos eligió para que fuésemos santos e irreprochables ante Él, por el amor. (Ef. 1, 3-4). Cristo mismo nos ha hecho un llamado claro: «Sed santos como vuestro Padre celestial es santo» (Mt 5,48). La voluntad de Dios es nuestra santificación (1Tes 4,3). Incluso, el Catecismo de la Iglesia Católica nos lo recalca: «Todos los fieles son llamados a la plenitud de la vida cristiana (CIC 2028). Todos los cristianos, de cualquier estado o condición están llamados, cada uno por su propio camino, a la perfección de la santidad». (CIC 825).



Todos podemos ser santos, pero ¿cómo?

Lo esencial a reconocer es que Dios te ama con un amor personal, a ti, con tus virtudes y tus defectos. No has venido al mundo por casualidad. Él te conoce por tu nombre y apellido. Él te quiere a ti, por el simple hecho de ser tú. No te compares con los demás, levanta la cabeza y mira el cielo, llegar ahí debe ser tu aspiración.



1. Busca que la santidad sea un anhelo en tu corazón

El primer paso para ser santo es simple. Cree y confía en que puedes alcanzar ese anhelo, porque Dios así lo dispuso. Recuerda esta cita: Y Moisés dijo: «Y quién soy yo para semejante tarea?» y Dios respondió: «Yo estaré contigo». (Éx 3,11-15) No es quién tú seas, es con quién vas, y ten por seguro que Dios va contigo en este caminar.



2. Recibe y acepta todo el amor de Dios

Considera que la santidad no consiste en la perfección absoluta, ni en adquirir competencias que nos hagan «superiores» a los demás. La santidad es la capacidad de recibir y aceptar todo el amor de Dios y compartirlo. Es decir, ser capaces de amar como Dios ama: con fidelidad, pureza y generosidad. El instrumento para alcanzarla es aceptar con alegría la Voluntad de Dios y el secreto para lograrlo es: dejar que la gracia de Dios actúe en nuestra vida (Santa Teresa del Niño Jesús). Simple: ama, acepta y confía.



3. Espíritu firme frente al maligno

En la actualidad, el combate con el maligno es muy fuerte, un reto para todos. Mientras nosotros bajamos la guardia, él aprovecha para ofrecernos «placeres» que, a final de cuentas, nos desviarán del camino hacia la dicha divina. El Papa Francisco asegura que, para dicho combate, los cristianos debemos mantenernos firmes en la fe, y sostenernos de las armas que el Señor mismo nos ha dado: la oración, la Palabra, la celebración de la Misa, la adoración Eucarística, la reconciliación sacramental, las obras de caridad, la vida comunitaria y la misión. En un mundo donde cada vez más cristianos son perseguidos por su fe, la vida cristiana se convierte en una lucha permanente, en la que se requiere de mucha valentía para permanecer firmes en el Evangelio y anunciarlo, siendo testigos y apóstoles de la Palabra.


4. Créetelo, cree que la santidad es un objetivo alcanzable

«Para ser santos no es necesario ser Obispos, Sacerdotes, religiosas o religiosos. Muchas veces tenemos la tentación de pensar que la santidad está reservada solo a quienes tienen la posibilidad de tomar distancia de las ocupaciones ordinarias, para dedicar mucho tiempo a la oración. No es así. Todos estamos llamados a ser santos viviendo con amor y ofreciendo el propio testimonio en las ocupaciones de cada día, allí donde cada uno se encuentra». (Papa Francisco, Gaudete et Exsultate, 1) ¿Quieres ser santo? Sé un buen cristiano. Esto no significa solo creer en Dios, sino «creerle» a Él y Su mensaje de Salvación. Habrá de evitarse todo aquello que nos aleje de Dios, todo aquello que lo ofenda a Él y a los demás. Debemos buscar amar a Dios por sobre todas las cosas. Pensar en amar y en hacerlo todo con amor y por amor, convertir nuestras acciones en obras agradables a Dios. En este proceso, la oración es un elemento sumamente importante. Reconocemos que la santidad no se improvisa, ni se consigue de un día para el otro, es un camino, con sus batallas y tropiezos, que requiere de un sumo esfuerzo personal, de la mano de Dios y la oración. Otra cosa, acepta la ayuda que Dios te quiere dar por medio de María. Ella es el ejemplo perfecto de la Santidad. Invítala a tu vida, a vivir el proceso contigo y sentirás palpablemente su guía.



Por último, recuerda que ser santo es sinónimo de ir contracorriente, la Biblia lo recalca: «Si te has decidido a servir al Señor, prepárate para la prueba» (Eclo 2,1). Pero recuerda que la plenitud solo se logra alcanzando tu verdadero propósito y tú fuiste creado, sin lugar a duda, para ser santo. Así que, ¡aférrate, porque la dicha última está en Dios!




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sábado, 10 de noviembre de 2018

¿Cómo conocer auténticamente a otra persona?

Citas online, apps para hacer amigos y la ilusión de conocer al amor de tu vida.
No quería dejar escapar la oportunidad de reflexionar sobre un tema que surgió fruto de un reencuentro con mis amigos del colegio en Argentina, hoy lo quiero compartir con ustedes: Todo empezó cuando estábamos comiendo y veo que a uno de ellos le suena el celular, lo mira, y dice con tono de satisfacción: «hice Match». Ante mi ingenuidad, le pregunté en qué consistía la aplicación. Me explicaron y en seguida me compartían que con este tipo de apps «Ya no existe el temor de invitar y el posterior rechazo», «no existe el cara a cara a veces tan duro y que da vergüenza», «es una gratificación instantánea. No es necesario comprometerte en serio con la otra persona». Mientras los escuchaba, habían comenzado a aparecer varias preguntas dentro de mi cabeza: ¿Estará bien pensar así?, ¿qué es lo que buscan?, ¿dónde queda el compromiso con la otra persona?
Ante estas preguntas, las respuestas que escuchaba eran: «Que sonrían, que tengan los ojos claros», otros como «Con barba suman puntos. Que tenga buen cuerpo y que sea creativa la foto», «Me siento en un casting, tu si, tu no, tu no, tu sí», «me gusta su foto de perfil». ¿Nos suenan familiares estas frases en el mundo de hoy? Como en la vida no todo es blanco o negro, bueno o malo, sino que hay matices, tonalidades de grises. No dudo que este tipo de aplicaciones han ayudado a conocer gente, incluso se conocen casos de personas que están casadas y han formado familia gracias a las nuevas tecnologías. Pero solo el 5% de todos los matrimonios en los Estados Unidos que se han conocido online, han podido tener una relación de más de diez años (Pew Research, Online Dating 2013).

¿Qué son las aplicaciones de citas online?
En un mundo globalizado como el nuestro, los cambios se hacen cada vez más rápido, y las aplicaciones no quedan exentas. Hay Apps de todo tipo, por ejemplo, juegos, GPS, para controlar las calorías que tiene cada alimento, redes sociales de todo tipo: Twitter, Facebook, WhatsApp, etc. (ya todos las conocemos). Han cambiado la manera de relacionarnos con los demás, hoy es más fácil y sencillo escribir un mensaje de menos de 500 caracteres, que llamar a alguien. Muchas veces lo hacemos por distintos tipos de dispositivos, celulares y tablets. Han cambiado también la manera de enamorar o de enamorarnos de la otra persona. Las aplicaciones de citas online han crecido tanto, que una de cada diez personas en los Estados Unidos ha encontrado su pareja a través de este medio. Ya son más de 50 millones de descargas en más de 196 países. Hay varios tipos de apps de citas. Las que más se escuchan aquí son Tinder, Happn o Badoo. Creas un perfil, pones tu mejor foto, edad, tendencias, el radio de distancia al que quisieras encontrar a la otra persona… y listo. Pasas las fotos con tu dedo, hasta que el otro usuario te elija y logres el tan anhelado match.

En este afán por ser correspondido, el usuario se ve seleccionando con el dedo a izquierda y derecha imágenes de personas que no conoce y que tampoco lo conocen a él. El movimiento con el que se pasan las fotos se vuelve automático, casi mecánico: te gusta, mensajeas, llegas a un acuerdo y te encuentras con la otra persona. Surge una sensación de libertad, se imagina que se está abriendo puertas a nuevas posibilidades y el sentimiento de ser dueños del destino se apropia de cada uno de los usuarios que han elegido esta app para conocer a alguien nuevo.

Poco a poco hago el esfuerzo por entender este «mundo de las citas online» … y llego a la conclusión de que, en estas aplicaciones, uno de los factores determinantes (no el único) de que elijas (o no) a la otra persona, o que uno sea «el elegido», es la foto de perfil. Los usuarios se sienten tranquilos cuando se «promocionan» con fotos que muestran sus virtudes físicas y tendencias a nivel social. Uno podría imaginarse (y no estaría muy lejos) esos catálogos en donde se mira el producto, el más vendido, el mejor y lo termina comprando, para luego usarlo y terminar descartándolo. Convierto a la otra persona en una «cosa». Tratándola más como producto de consumo, que como un ser humano. Así se hace muy difícil llegar a conocer realmente a la otra persona y llegar a formar una relación estable.

Estamos ante una sociedad en la que se trata de interpretar al ser humano en términos sexuales. Donde se considera que vivir la virginidad, es algo anticuado (para no decir del Medioevo), donde la castidad hace parte de la prehistoria, la continencia se percibe como anormalidad, y la unión de hombre y mujer hasta la muerte, como algo insoportable. Un mundo que dice que un matrimonio solo dura lo que dura un suspiro. Que se puede separar lo que Dios ha unido y quitar el sello de donde Dios lo ha puesto. Un mundo en el que la pureza es anormal y la carnalidad es lo correcto. El riesgo por una búsqueda de placer o gratificación instantánea puede terminar, sin saberlo, en lastimar a ambos usuarios. ¿Cómo conocer auténticamente a otra persona?
Algunos podrían responder, «¿Qué importa eso? solo quiero divertirme, pasarlo bien». «Sé lo que busco, y la otra persona también». Hay quienes se sienten satisfechos con estas respuestas.

Todo hombre está llamado a buscar una relación con otra persona que lo haga feliz, que sea verdadera y auténtica. Estas aplicaciones pueden ser un medio (solo un instrumento), para que realmente se pueda dar la posibilidad de construir algo serio, responsable, una relación sana y comprometida con otra persona. Debemos recordar y tener presente en nuestras vidas, que el dolor y el placer van de la mano y están presentes en las experiencias que vivimos todos, nos guste o no, dolor y placer son inseparables. Tratar de separarlos, es inútil, porque al final, el placer desordenado termina yéndose contra el hombre y se transforma en sufrimiento y soledad, en una verdadera tragedia. Es evidente (y nosotros lo sabemos), que el mundo de hoy va en otro sentido. Busca la cosificación (tratar a los demás como cosas) solo usarlas para el placer mi propio y egoísta. Nosotros como cristianos, venimos a traer la verdadera revolución del amor en Cristo Jesús, amar al prójimo como a uno mismo.


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martes, 6 de noviembre de 2018

De muchas maneras satanás entra en tu hogar


La mayoría de las personas le tienen miedo a todo lo que representa Satanás y sus secuaces, también los cristianos le temen y quieren mantener lejos al enemigo que representa, pero lo que no toman en cuenta es que de muchas formas entra satanás a tu casa veamos cuales son:



1)      A través del cine o en la casa cuando vemos una película de misterio.



2)      Revistas pornográficas.



3)      Pornografía a través de internet.



4)      Cuando maldecimos.



5)      Celebramos Halloween.



6)      Leemos el horóscopo.



7)      Celebramos despedida de soltera (pagana).



8)      Las ocasiones en las que rechazamos que nos hablen de Dios.



9)      Rencillas y discordias en la familia.



10)  Espectáculos de stripper



11)   Consultamos las cartas (para que nos lean el futuro).



12)  Tatuajes.



13)  Amuletos de la buena suerte.



14)  Bromas o chistes de doble sentido.





Existen muchas otras más en las que sin darnos cuenta rendimos culto a Satanás, y muchas veces con nuestras actitudes de soberbia y orgullo hacemos el rol de Satanás, debemos estar alerta y buscar a Dios en la oración y pedir al Espíritu Santo que nos de sabiduría para discernir que cosas nos perjudican nuestra vida cristiana.  
Carmen Vázquez 

viernes, 26 de octubre de 2018

¿Los que se quitan la vida van al Cielo?



El último momento de la vida de alguien es trascendental, pues allí decidiremos si aceptamos el amor y la misericordia de Dios o simplemente lo rechazamos.

Hace unos días veía en las noticias el caso de una chica de 18 años que se había quitado la vida en su casa. Según afirman sus padres, sufría una terrible depresión, consecuencia de una ruptura amorosa. Inmediatamente después, llegó a mi mente la pregunta ¿Qué pasará con su alma? ¿se salvará o se condenará por suicidarse? Esto fue lo que encontré. Hay que recordar las palabras de San Pablo, quien nos dice que, Dios: “quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (1Tm 2, 4). El Señor quiere que, todos y cada uno de nosotros, gocemos de su presencia y su compañía en la vida eterna. Pero también hay que dejar claro que Dios siempre respetará nuestra libertad para rechazar ese deseo.



El último momento de la vida de alguien es trascendental, pues es allí donde podremos arrepentirnos de nuestras faltas y decidiremos si aceptamos el amor y la misericordia de Dios o simplemente lo rechazamos. El Catecismo de la Iglesia Católica claramente nos dice cómo es que un alma puede perderse: “Morir en pecado mortal sin estar arrepentido ni acoger el amor misericordioso de Dios, significa permanecer separados de Él para siempre por nuestra propia y libre elección. Este estado de autoexclusión definitiva de la comunión con Dios y con los bienaventurados es lo que se designa con la palabra “infierno”. (CEC 1033) Dios nos extiende su mano también hasta en el último momento de nuestra vida, pero somos libres de aceptarlo o

no.

La vida es un don de Dios y cada uno es el responsable de aprovecharla adecuadamente a los ojos del Creador. Nadie es dueño de su propia vida, sólo es administrador, de modo que habremos de cuidarla y dar cuenta de ello. Por lo tanto, el suicidio contradice el fin de este regalo divino. Es un acto egoísta que va en contra del amor infinito de Dios. En consecuencia, queda claro que quitarse la vida es un acto grave. Ahora bien, cuando alguien se suicida, nadie en esta tierra puede afirmar si esa persona se fue cielo o al infierno. La Iglesia nos explica: “No se debe desesperar de la salvación eterna de aquellas personas que se han dado muerte. Dios puede haberles facilitado por caminos que Él solo conoce la ocasión de un arrepentimiento salvador” (CEC 2283).



Si bien, como ya dijimos, el suicido es un acto de gravedad, nadie debe concluir por sí mismo los motivos que llevaron a esa persona a cometer tal hecho. Pues hay que saber que quien decide acabar con su vida, ordinariamente no tiene un dominio completo de su voluntad. Nadie que se encuentre en un sano equilibrio emocional, psicológico y espiritual, atentaría en total libertad (con todo el sentido de lo que implica) con su vida; por ende, quien se quita la vida, lo está buscando, desesperadamente, como una salida fácil. De tal modo que, su grado de culpabilidad, es menor y posiblemente Dios no la juzgará como si lo hubiera realizado plenamente consciente y de manera libre. Ya sea por: “trastornos psíquicos graves, la angustia, o el temor grave de la prueba, del sufrimiento o de la tortura, pueden disminuir la responsabilidad del suicida” (CEC 2282). La Misericordia de Dios es grande y nunca se acaba, bien lo sabemos. Por eso, guardamos la esperanza de que todos aquellos que tristemente han decidido terminar con su vida, puedan gozar también de la vida eterna. Nadie puede afirmar su condenación ni su salvación, esto sólo le toca a Dios juzgarlo.



Recordemos que Dios mira siempre el interior de nuestro corazón y nos dará siempre, hasta el último momento de nuestra vida, oportunidades para estar con Él. De tal modo que no dejemos de pedir por su eterno descanso.

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sábado, 8 de septiembre de 2018

Llamados a servir.



El mundo esta en crisis y la iglesia no ha sido la excepción en estos últimos tiempos se ha disparado una ola de sucesos que nos han estremecido en especial a la comunidad de fe, hemos visto como sacerdotes, obispos, y seminaristas han sido acusados de maltrato y violación, actos que son abominables y condenados duramente por la sociedad. El que lo haya hecho quedará debidamente procesado por la ley que pagué, por sus delitos yo no soy quien, para juzgarlo, todos como cristianos debemos aprender de estas lecciones muchos, endiosan a los pastores, sacerdotes, obispos, ellos son seres humanos como cualquier otro, merecen nuestro respeto y admiración, pero no la idolatría. Necesitamos ser más coherentes en nuestra fe y estar atentos y vigilantes en especial con nuestros niños, mantener una distancia prudente, sabemos que no todos son violadores, pero los niños sea en la catequesis, en el confesionario, o en cualquier actividad, deben estar acompañados de un adulto responsable, no se puede confiar plenamente en nadie.  

Cada ves que surge un escandalo de abuso sexual sale a relucir que la culpa es de la iglesia católica por prohibirle a los sacerdotes casarse debo corregir este gran error. Antes de entrar al seminario pasan por un largo periodo de discernimiento, para que puedan encontrar su verdadera vocación en la vida, no todos los que entran al seminario terminan siendo sacerdotes en este periodo se les permite tener, novia y decidir cuál es su llamado. A diferencia del celibato de los laicos, el de los sacerdotes está determinado por una elección libre y consciente del hombre psicológicamente maduro y como tal no provoca frustraciones. Hacer una elección libre siempre significa renunciar a otras posibilidades, a otros valores; pero una elección libre es también testimonio de la convicción de que el valor que se ha escogido es superior a todos los demás.

Y entonces, ¿por qué algunos sacerdotes no han sabido vivir el celibato? Sin querer juzgar a nadie, pues el tema es suficientemente profundo y complicado para dar respuestas simples, creo que analizando la vida de aquellos sacerdotes que no ha sabido observar la obligación del celibato, se puede individuar una causa casi siempre común a muchos: la degradación moral. De ordinario empieza con una crisis de fe y con el rechazo interno de las reglas impuestas por la Iglesia; es decir, con una gran falta de humildad; la mayoría de las veces la ley del celibato es transgredida por personas demasiado seguras de sí mismas, que no buscan apoyo continuo del amor de Dios. La santidad, aunque requiera la colaboración del hombre, es antes que toda una gracia divina, don que hay que pedir humildemente en la oración. Cuando la oración se apaga, el sacerdote se hace más vulnerable a las presiones del ambiente.



Carmen Vázquez

domingo, 8 de julio de 2018

Papa Francisco: yoga jamás será capaz de darte la libertad


Una sesión de yoga jamás podrá enseñar a un corazón a “sentir” la paternidad de Dios Sólo el Espíritu Santo vuelve el corazón dócil a Dios y a la libertad. Lo afirmó el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina celebrada en la Capilla de la Casa de Santa Marta. Y añadió que los dolores de la vida pueden hacer que una persona se encierre en sí misma, mientras el amor la hace libre. 


Una sesión de yoga jamás podrá enseñar a un corazón a “sentir” la paternidad de Dios, ni un curso de espiritualidad zen lo volverá más libre para amar. Este poder sólo lo tiene el Espíritu Santo. El Papa meditó sobre el episodio del Evangelio de Marcos – el que sigue a la multiplicación de los panes y de los peces en el que los Discípulos se asustan al ver a Jesús que camina hacia ellos sobre el agua – y que concluye con una consideración acerca del porqué de aquel susto: los Apóstoles no habían comprendido el milagro de los panes porque “su corazón estaba endurecido”. 



Vida dura y murallas de protección Un corazón puede ser de piedra por tantos motivos, observó Francisco. Por ejemplo, a causa de “experiencias dolorosas”. Sucede a los discípulos de Emaús, temerosos de hacerse ilusiones “otra vez”. Sucede a Tomás que rechaza creer en la Resurrección de Jesús. El Pontífice también indicó que “otro motivo que endurece el corazón es la cerrazón en sí mismo”: 



“Hacer un mundo en sí mismo, cerrado. En sí mismo, en su comunidad o en su parroquia, pero siempre cerrazón. Y la cerrazón puede girar en torno a tantas cosas: pensemos en el orgullo, en la suficiencia, pensar que yo soy mejor que los demás, también en la vanidad, ¿no? Existen el hombre y la mujer espejo, que están encerrados en sí mismos para verse a sí mismo continuamente, ¿no? Estos narcisistas religiosos, ¿no? Tienen el corazón duro, porque están cerrados, no están abiertos. Y tratan de defenderse con estos muros que crean a su alrededor”. 



La seguridad de la prisión También está quien se atrinchera detrás de la ley, aferrándose a la “letra” a lo que establecen los mandamientos. Aquí – afirmó el Papa – lo que endurece el corazón es un problema de “falta de seguridad”. Y quien busca solidez en lo que dicta la ley está seguro – añadió Francisco con un poco de ironía – como “un hombre o una mujer en la celda de una cárcel detrás de los barrotes: es una seguridad sin libertad”. Es decir, lo opuesto de lo que “vino a traernos Jesús, la libertad”: 



“El corazón, cuando se endurece, no es libre y si no es libre es porque no ama: así terminaba el Apóstol Juan en la primera Lectura. El amor perfecto disipa el temor: en el amor no hay temor, porque el temor supone un castigo y quien teme no es perfecto en el amor. No es libre. Siempre tiene temor de que suceda algo doloroso, triste. Que me vaya mal en la vida o que ponga en peligro mi salvación eterna… Tantas imaginaciones porque no ama. Quien no ama no es libre. Y su corazón estaba endurecido, porque aún no habían aprendido a amar”. El Espíritu vuelve libres y dóciles Entonces, se preguntó Francisco: “¿Quién nos enseña a amar? ¿Quién nos libera de esta dureza?”. Y su respuesta fue: 



“Tú puedes hacer mil cursos de catequesis, mil cursos de espiritualidad, mil cursos de yoga, zen y todas estas cosas. Pero todo esto jamás será capaz de darte la libertad de hijo. Es sólo el Espíritu Santo quien mueve tu corazón para decir ‘Padre’. Sólo el Espíritu Santo es capaz de disipar, de romper esta dureza del corazón y hacer un corazón… ¿blando?… No sé, no me gusta la palabra… “Dócil”. Dócil al Señor. Dócil a la libertad del amor”.


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