sábado, 9 de marzo de 2019

Amar no según el amor, sino según la conveniencia



Sábado primera semana Cuaresma. Amar a costa de uno mismo, el auténtico amor es capaz de romper los propios egoísmos. La generosidad es una de las virtudes fundamentales del cristiano. La generosidad es la virtud que nos caracteriza en nuestra imitación de Cristo, en nuestro camino de identificación con Él. Esto es porque la generosidad no es simplemente una virtud que nace del corazón que quiere dar a los demás, sino la auténtica generosidad nace de un corazón que quiere amar a los demás. No puede haber generosidad sin amor, como tampoco puede haber amor sin generosidad. Es imposible deslindar, es imposible separar estas dos virtudes. ¿Qué amor puede existir en quien no quiera darse? ¿Y qué don auténtico puede existir sin amor? Esta unión, esta intimidad tan estrecha entre la generosidad y la misericordia, entre la generosidad y el amor, la vemos clarísimamente reflejada en el corazón de nuestro Señor, en el amor que Dios tiene para cada uno de nosotros, y en la forma en que Jesucristo se vuelca sobre cada una de nuestras vidas dándonos a cada uno todo lo que necesitamos, todo lo que nos es conveniente para nuestro crecimiento espiritual.

Este darse de Cristo lo hace nuestro Señor a costa de Él mismo. Como diría San Pablo: "Bien saben lo generoso que ha sido nuestro Señor Jesucristo, que, siendo rico, se hizo pobre por ustedes, para que ustedes se hiciesen ricos con su pobreza". Ésta es la clave verdadera del auténtico amor y de la auténtica generosidad: el hacerlo a costa de uno. En el fondo, podríamos pensar que esto es algo negativo o que es algo que no nos conviene. ¡Cómo voy yo a entregarme a costa mía! ¡Cómo voy yo a darme o a amar a costa mía! Sin embargo, es imposible amar si no es a costa de uno, porque el auténtico amor es el amor que es capaz de ir quebrando los propios egoísmos, de ir rompiendo la búsqueda de sí mismo, de ir disgregando aquellas estructuras que únicamente se preocupan por uno mismo. ¡Qué diferente es la vida, qué diferente se ve todo cuando en nuestra existencia no nos buscamos a nosotros y cuando buscamos verdadera y únicamente a Dios nuestro Señor! ¡Cómo cambian las prioridades, cómo cambia el entendimiento que tenemos de toda la realidad y, sobre todo, cómo aprendemos a no conformarnos con amar poquito!

Esto es lo que nuestro Señor nos dice en el Evangelio: "Antiguamente se decía: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo". Esto es amar poquito, amar con medida, amar sin darse totalmente a todos los demás. Podríamos nosotros también ser así: personas que aman no según el amor, sino según sus conveniencias; no según la entrega, sino según los propios intereses. Cuando Cristo dice: "Si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen eso también los publicanos? Y si saludan tan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen eso también los paganos?", lo que nos está diciendo: ¿no hacen eso también aquellos a los que solamente les interesa la conveniencia o el dinero? Te doy, porque me diste; te amo porque me amaste. El cristiano tiene que aprender a abrir su corazón verdaderamente a todos los que lo rodean, y entonces, las prioridades cambian: ya no me preocupo si esto me interesa o no; la única preocupación que acabo por tener es si me estoy entregando totalmente o me estoy entregando a medias; si estoy dándome, incluso a costa de mí mismo, o estoy dándome calculándome a mí mismo. En el fondo, estos dos modelos que aparecen son aquellos que, o siguen a Cristo, o se siguen a sí mismos. Ser perfectos no es, necesariamente, ser perfeccionistas. Ser perfectos significa ser capaces de llevar hasta el final, hasta todas las consecuencias el amor que Dios ha depositado en nuestro corazón. Ser perfecto no es terminar todas las cosas hasta el último detalle; ser perfecto es amar sin ninguna medida, sin ningún límite, llegar hasta el final consigo mismo en el amor. Para todos nosotros, que tenemos una vocación cristiana dentro de la Iglesia, se nos presenta el interrogante de si estamos siendo perfeccionistas o perfectos; si estamos llegando hasta el final o estamos calculando; si estamos amando a los que nos aman o estamos entregándonos a costa de nosotros mismos.

Estas preguntas, que en nuestro corazón tenemos que atrevernos a hacer, son las preguntas que nos llevan a la felicidad y a corresponder a Dios como Padre nuestro, y, por el contrario, son preguntas que, si no las respondemos adecuadamente, nos llevan a la frustración interior, a la amargura interior; nos llevan a un amor partido y, por lo tanto, a un amor que no satisface el alma. Pidámosle a Jesucristo que nos ayude a no fragmentar nuestro corazón, que nos ayude a no calcular nuestra entrega, que nos ayude a no ponernos a nosotros mismos como prioridad fundamental de nuestro don a los demás. Que nuestra única meta sea la de ser perfectos, es decir, la de amar como Cristo nos ama a nosotros.


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sábado, 2 de febrero de 2019

Oración por los nietos

Un pueblo que no respeta a los abuelos carece de memoria y por lo tanto de futuro.



Dame, Señor, la cordura para poder hablar a mis nietos del amor que mi ser contiene.

Dame, la oportunidad de besar su frente por las noche y en cada amanecer.

Quiero pedirte que des luz a mis ojos para disfrutar con ellos de sus sonrisas, de sus cambios de voz.

Quiero que cuando ellos miren mi lento andar comprendan que la vida está hecha de pasos y de caídas, que todo es...aprender y llegar a amar.

Es mi ilusión que al verme ellos de la mano de su abuelo/a , sepan que el amor nunca termina.

Deseo que cuando me escuchen orar , con el pasar de los años entiendan que siempre deben recurrir a Tí , pues eres el camino, la verdad y la vida.

Señor, te pido que les des valentía para soñar y ánimo para perseguir sus sueños, que nunca abandonen al niño que Tú le has colocado dentro.

Te pido que tengan la capacidad de ver hacia adelante, de caminar sin atropellar a nadie, de abrir nuevas metas y nunca sentirse derrotados, de ser humildes ante toda tu Creación, respetuosos de lo que los rodee, amantes de los gestos del hermano, compasivo ante el dolor, generosos y magnánimos ante el caído.

Amén

Oraciones de la noche








Te adoro Dios mío
te amo con todo el corazón
te agradezco el haberme creado, el haberme hecho cristiano y el haberme conservado en este día.

Perdóname el mal que hoy he cometido
y si algún beneficio he hecho, acéptalo.
Concédeme el reposo y libérame de peligros.
Que tu gracia sea siempre conmigo y con todos mis seres queridos.

Visita Señor, esta habitación: que tus santos ángeles habiten en ella y nos guarden en paz, y que tu bendición permanezca siempre con nosotros.

Amén.
 




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Desbloqueos mentales



Hay cosas que se resuelve así: con una mirada diferente, con un poco de imaginación, con mayor apertura mental. 

Llegamos a la puerta. La llave entra. La giramos una y otra vez hacia la izquierda. La puerta no se abre.
Llamamos y preguntamos. La respuesta llega suave, discreta, con el deseo de no ofender: "¿Has probado girar la llave hacia el otro lado?"
Hay cosas que se resuelve así: con una mirada diferente, con un poco de imaginación, con mayor apertura mental.
Lo que ocurre es que muchos bloqueos mentales, por pereza, por costumbres adquiridas, por pensar que nada puede cambiar, nos impiden ver otras posibilidades para resolver ciertas situaciones.
No siempre funciona girar la llave hacia el otro lado. Hay casos en los que tenemos que llamar al cerrajero o a un vecino que tiene habilidades sorprendentes.
Pero en otros muchos casos necesitamos una buena dosis de desbloqueo mental para no quedarnos atorados ante un obstáculo que tiene fácil solución.
Los desbloqueos mentales nos permiten descubrir que sí había tiempo para limpiar la casa, que era posible escribir a un familiar hasta ahora dejado de lado, que teníamos energías para ayudar a un amigo los días de su enfermedad.
El ser humano tiene una apertura mental e imaginativa sorprendente. Quizá, para despertarla, nos hace falta un poco menos de pereza, un poco más de reflexión, un sencillo llamar por teléfono a alguien que nos desbloquee.
Llegará, entonces, una respuesta tan sencilla como la de "gira la llave hacia el otro lado". Y, como un "eureka" actualizado, se abrirán ante nuestros ojos y nuestra mente horizontes nuevos que nos permiten avanzar, con alegría y esperanza, hacia nuevas posibilidades de bien y de belleza.




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sábado, 12 de enero de 2019

¿Qué es la felicidad?


¿Cuál es nuestra idea de la felicidad? ¿Existe realmente?
¿Qué es la felicidad? ¿Dónde está? ¿Cómo se consigue? La humanidad ha estado detrás de estas preguntas desde el despertar de la vida del hombre, como especie y como individuo. De ahí que la mayoría de nuestras decisiones -si no todas- vienen dictadas por un anhelo profundo de felicidad, ya sea inmediata: diversión; o de largo plazo: realización personal. Al respecto, el Papa Francisco usa un ejemplo bastante simple: Si yo debo hacer las tareas del colegio y no las hago y me escapo…es una elección equivocada. Y esa elección será divertida, pero no te dará alegría”.
Existen 4 tipos de felicidad. El primero es el Placer. Éste nos da una sensación de felicidad inmediata y efímera. Es una experiencia fundamentalmente sensorial que puede ser satisfecha con cosas materiales y que se encuentran netamente en el exterior. El segundo tipo es la felicidad Ego-comparativa, es decir, la ilusión de felicidad que te da el saberte o creerte mejor que los demás o por lo menos que la gente te perciba como mejor: el ya conocido efecto Facebook. 
Ciertamente, estos 2 primeros tipos de felicidad son los que las empresas, la publicidad, redes sociales y en general, la sociedad nos vende. Y en realidad, tenemos que estar conscientes que son modelos defectuosos -en extremo- de felicidad, puesto que son en esencia transitorios y vacíos. Ya son varios los ejemplos de gente exitosa, con fama y dinero que encontraron el placer y la complacencia de creerse superiores y que terminaron deprimidos, sumidos en la droga, quitándose la vida. Para la Iglesia, sin embargo, esto no resulta extraño pues ya nos ha sido revelado que: “Nuestro deseo natural de felicidad es de origen divino. Dios lo ha puesto en el corazón del hombre a fin de atraerlo hacia Él, el Único que lo puede satisfacer”. (CIC 1718). Teniendo esto en cuenta, llegamos al tercer y cuarto tipo de felicidad: Contributiva y Trascendental, respectivamente. La felicidad contributiva es aquella que sentimos al hacer algo por alguien y marcar la diferencia en su vida. Desde grandes acciones, como aquellas que hacen los misioneros en lugares alejados o el hacer voluntariado en tu comunidad, hasta “pequeños” actos de misericordia: visitar al enfermo, dar buen consejo al que lo necesita, entre otros, generan en nosotros un sentido mucho más profundo y concreto de felicidad puesto que va más allá de nosotros mismos. El último y probablemente más sublime tipo de felicidad es la trascendental. Ésta tiene que ver con anhelos más elevados y que venimos buscando, conscientemente o no, desde que somos niños: Verdad, Justicia, Belleza, Amor y sensación de Hogar. En efecto, éstos últimos son mucho más difíciles de encontrar, pero su sola búsqueda es ya motivo de alegría. 
“Claramente, vivir el Evangelio -con todos los desafíos que eso representa, pero ayudados por la gracia- es un camino a la felicidad plena pues nos enseña que la verdadera dicha no reside ni en la riqueza o el bienestar, ni en la gloria humana o el poder, ni en ninguna obra humana […] ni en ninguna criatura, sino sólo en Dios, fuente de todo bien y de todo amor”. (CIC 1723). El beato John Henry Newman, nacido en Inglaterra en el siglo XIX, escribe al respecto con palabras que tienen la frescura de hoy: 
El dinero es el ídolo de nuestro tiempo. A él rinde homenaje instintivo la multitud, la masa de los hombres. Estos miden la dicha según la fortuna y, según la fortuna, la honorabilidad […] Todo esto se debe a la convicción […] de que con la riqueza se puede todo. La riqueza, por tanto, es uno de los ídolos de nuestros días, y la notoriedad es otro […] La notoriedad, el hecho de ser reconocido y de hacer ruido en el mundo (lo que podría llamarse una fama de prensa), ha llegado a ser considerada como un bien en sí mismo, un bien soberano, un objeto de verdadera veneración.
Al leer estas líneas, es imposible no pensar en tantos participantes de reality shows y otras “celebridades” que hoy día en nuestros países están dispuestos a cualquier cosa y ser protagonistas de cualquier escándalo con tal de tener un poco de prensa, de fama, de atención que viene suscitada por esta sed instintiva de felicidad. Más aún, si pensamos en ejemplos más cercanos, seremos capaces de identificar a amigos e incluso a nosotros mismos compartiendo cosas privadas y/o fuera de lugar en nuestras redes sociales solamente para tener un “like” más o un “retweet” que al fin y al cabo se traduce en la búsqueda de sentirnos aceptados y reconocidos. ¿Es que acaso estas actitudes no reflejan un anhelo insondable del amor de Dios y de la felicidad que su saciedad significaría? 
San Agustín supo reconocer esta ansia de felicidad cuando se preguntaba: “¿Cómo es, Señor, que yo te busco? Es porque al buscarte, Dios mío, busco la vida feliz. Haz que te busque para que viva mi alma, porque mi cuerpo vive de mi alma y mi alma vive de Ti (Confesiones, 10, 20, 29).
En el evangelio, camino hacia la felicidad plena, las bienaventuranzas ocupan el centro de la predicación de Jesús. Esto no es una mera coincidencia pues mediante el sermón de la montaña, Jesús quiere iluminar nuestra búsqueda de la felicidad con la paradoja de las bienaventuranzas. En ellas se invierten los criterios del mundo pues se ven las cosas en la perspectiva correcta, esto es, desde la escala de valores de Dios. Precisamente, los que según los criterios del mundo son considerados pobres y perdidos son los realmente felices: Jesús llama dichosos a los que tienen espíritu de pobre, no porque seamos juzgados por nuestro estatus socioeconómico pues sabemos que hay pobres con espíritu de avaricia. Sino que Jesús los llama felices porque habrán encontrado que su felicidad no está en lo material, en la satisfacción de sus placeres ni en creerse mejor que lo demás. Aquellos con espíritu de pobre son dichosos puesto que habrán encontrado su felicidad en la solidaridad, la ayuda a los demás y en el caminar al lado de su Salvador. Y aunque muchas de las promesas de las bienaventuranzas parecen comenzar en el más allá, «cuando el hombre empieza a mirar y a vivir a través de Dios, entonces ¡ya ahora! algo de lo que está por venir está presente»”.
Benedicto XVI
 
Para terminar, podemos afirmar que el primer paso para encontrar la felicidad es saber qué tipo de plenitud estoy buscando. Escuchemos a Santo Tomás de Aquino que ya nos da la respuesta: “Solo Dios sacia”.


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¿Qué misión tienen las organizaciones católicas?


Nos ayudan a descubrir a Jesucristo y transmitir sus enseñanzas a otras personas. No es que se sea mejor o peor cristiano si se pertenece a alguna de ellas, simplemente se tiene la ayuda de un camino espiritual y apostólico concreto y personal. La vida cristiana es un camino, es hacer una experiencia de Jesucristo que por amor al hombre se hizo uno como nosotros, murió y resucitó. Y todo camino conlleva obstáculos, dificultades, desviaciones, en ocasiones hasta perdidas y equivocaciones. Jesucristo lo sabía y por eso nos dejó su Espíritu, el Espíritu Santo, y su Iglesia. Éstos son los medios principales para llegar a él. Las diversas organizaciones, o movimientos, se colocan en esta dinámica de camino hacia Jesucristo. Inspirados por el Espíritu y alentados por la Iglesia, los movimientos nos ayudan a descubrir a Jesucristo y a transmitir esa riqueza a otras muchas personas.
El cristiano verdadero es aquel que más se asemeja a Jesucristo. Es aquel que en su vida concreta y diaria va haciendo realidad las enseñanzas del maestro. Ésta es la medida de nuestro ser mejor o peor cristiano. Ciertamente los movimientos me ayudan con medios concretos, apostolados, orientaciones para poder llevar adelante esta transformación. Pero esto no quiere decir que por pertenecer ya a una de estas organizaciones o movimientos ya seré mejor cristiano. No, ser cristiano es cuestión de “vivir como Jesucristo” y no de “pertenecer a”.
Los nuevos movimientos de vida cristiana tienen la misión de fomentar el fervor en el ambiente en que se desenvuelven; han nacido para rejuvenecer a la Iglesia allí donde el decaimiento y la apatía han paralizado a un número considerable de sus hijos. Se puede ser, sin duda, tanto o mejor cristiano fuera de cualquiera de estos movimientos, lo cierto es que en una sociedad tan agresiva a los valores tradicionales del cristianismo es muy difícil mantenerse fiel a los propios principios, y sobre todo crecer en la vivencia de la propia vocación a la santidad si no se cuenta con el apoyo de otros con los mismos intereses, con el ambiente que permita crecer en la vida de gracia. La táctica de los enemigos de la Iglesia es la de “divide y vencerás”. La estrategia del cristiano deberá ser “únete a los que comparten tus intereses e ideales y los alcanzarás”.


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miércoles, 9 de enero de 2019

El Síndrome FOMO

"aquí estoy", "existo", "por favor mírenme, estoy publicando"

La curiosidad mató al gato”, y en este caso, el morbo por estar informado segundo a segundo del mundo y de la vida privada de los amigos, mató la tranquilidad de toda persona conectada a la red, que, en la mayoría de los casos, surge de la necesidad desenfrenada de gritarle a la sociedad, “aquí estoy”, “existo”, “por favor mírenme, estoy publicando”. FOMO por su significado en inglés "Fear Of Missing Out” es el fenómeno social y patología en potencia que los usuarios del smartphone tienden a desarrollar por el miedo a quedarse fuera del flujo de información constante y en tiempo real que va surgiendo en el mundo virtual, además de poder sentirse a la vanguardia y manejar sus vidas a la velocidad con la que funcionan las adictivas redes sociales como WhatsApp, Facebook, Twitter e Instagram. Sin embargo, el hombre tiende a olvidar que la palabra “ansiedad” significa “malestar”, y que sus vidas guiadas al ritmo del internet y su información merman su salud visual, afectiva y fisiológica. En primer lugar, el daño a la vista ante el exagerado tiempo que pasa en la pantalla ya sea laptop, tableta o celular, la retina se ve expuesta a una intensa cantidad de luz y al esfuerzo constante que realiza al adaptarse al tamaño de las tipografías de los mensajes, sin mencionar la radiación que indirectamente provocan las nuevas tecnologías. En un segundo lugar, la afectividad se ve afectada por el aislamiento social que detona en la persona, ya que ahora lo único que le importa es el universo virtual e idóneo que construyó, llenando vacíos de una forma errónea, evitando la interacción y conversaciones cara a cara, fenómeno que se le conoce popularmente como el ningunfoneo o phubbing, que es el acto de ignorar a una persona y al propio entorno por concentrarse en la tecnología móvil. Y, en tercer lugar, la deformación fisiológica que se va generando en el cuello al agacharlo de manera prolongada a causa de escribir innumerables mensajes y mirar el teléfono inteligente de esta forma, a esto también se le conoce como el Síndrome del Text Neck.

Un estudio realizado por el Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad en España, arrojó que el 56% de los usuarios de las redes sociales padecen a menor o mayor grado el FOMO, lo que los hace propensos a otro tipo de adicciones que se vinculan, las cuales tendrán  que ser tratadas por la profesión del siglo, “la psicología”, ya que resulta ser una dependencia de 24 horas al celular, en donde este permanece encendido en todo momento, satisfaciendo la necesidad de sentirse conectado full-time, evidencia de nomofobia, el miedo irracional a dejar el celular en casa y esta sin él, malestar que se manifiesta con mayor frecuencia en jóvenes. Actualmente han surgido iniciativas que intentan ayudar a ir dejando de forma gradual el origen de todas las adicciones, las cuales en su mayoría inician en la interacción con las redes sociales, una de ellas es la aplicación “Binky”, que funciona al igual que la interfaz de Instagram, pero con la única finalidad de pasar el tiempo alejado de todo tipo de noticias y fotos que puedan generar algún sentimiento que enganche al usuario. En fin, tal parece que en un mundo de vacíos existenciales que llenar, la respuesta fácil ha sido la tecnología mal empleada, la facultad por “contar historias” falsas de una vida que no existe y una curiosidad que antes de matar al gato, lo vuelve chismoso y adicto de su propia vida.

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Teología y Ciencias Religiosas por Internet


Oferta Online de cursos, diplomas, posgrados, bachilleratos y licenciaturas

Llega un Año Nuevo 2019 no ajeno a inquietudes por aproximarnos al estudio de la teología y las ciencias religiosas. Y no cabe ya duda alguna que el cambio producido por Internet y las Nuevas Tecnologías abre un espacio amplio de nuevas posibilidades de estudio, en especial para aquéllas personas que viven lejos de las facultades de teología o centros de enseñanza de ciencias religiosas.

En España, la oferta Online de cursos, diplomas, posgrados, bachilleratos y licenciaturas, son muy variados y vale la pena mencionarlos para el público lector que desea aprender ciencias religiosas y teología por Internet.

1. Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona (ISCREB).
Institución docente de carácter público del Arzobispado de Barcelona, vinculado a la Facultad de Teología de Cataluña. El ISCREB ofrece el Bachillerato y la Licenciatura en Ciencias Religiosas. Además, oferta posgrados y cursos.

2. Universidad de Navarra
Universidad privada católica sin ánimo de lucro, perteneciente a la prelatura del Opus Dei, y fundada en Pamplona por San Josemaría Escrivá de Balaguer. Está universidad ofrece distintos diplomados en teología en su modalidad online.
3. Universidad Eclesiástica San Dámaso.
Erigida por la Santa Sede en la Arquidiócesis de Madrid. Oferta igualmente el Bachillerato y     la Licenciatura en Ciencias Religiosas.

4. Facultad de Teología del Norte de España.
Centro universitario de enseñanza perteneciente a la Iglesia Católica. Dispone el Instituto de Teología a Distancia.

5. Campus Virtual Dominicano.
La Orden de los Predicadores, cuenta con dos importantes centros de enseñanza:

a) Domuni Universitat. - Universidad online y en varios idiomas, ofrece entre otros, el Bachillerato en Ciencias Religiosas.
b) Escuela de Teología Santo Tomás de Aquino, atendida por la Familia Dominicana y el patrocinio y dirección de la Pontificia Facultad de Teología San Esteban. Ofrece cursos muy variados de teología. Por último, es menester mencionar para el lector hispanohablante que es recomendable conocer su situación personal a la hora de conocer detalles acerca de la extensión de títulos oficiales o certificaciones, y los exámenes correspondientes.

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Los 5 motivos por los que los vientres de alquiler son una práctica mafiosa



Cinco conclusiones por las que se opone a la maternidad subrogada tras debatir sobre el tema, ha redactó, hace dos años, las cinco conclusiones por las que se opone a la maternidad subrogada y las han hecho públicas en su web. Que los vientres de alquiler son un negocio muy lucrativo no es ninguna novedad, pero este es el menor de los detalles de una práctica que se quiere legalizar en España a pesar de sus graves consecuencias. La Asociación Española de Bioética (AEBI), tras debatir sobre el tema, ha redactado las cinco conclusiones por las que se opone a la maternidad subrogada y las ha hecho públicas en su web:



1.La maternidad por subrogación es, inequívocamente, una nueva forma de explotación de la mujer, contraria a su dignidad, al usar el cuerpo femenino, y por tanto su persona, como un objeto negociable.

2.Respecto a las madres subrogadas hay una serie de consecuencias negativas para ellas. Las primeras se relacionan con el vínculo de apego generado con el hijo durante su gestación y la obligación de tener que entregarlo al dar a luz. Esto significa que la madre es presionada psicológicamente a asumir, desde el inicio, que el hijo no es suyo y que no puede establecer ningún contacto con él. Además, finalizado el proceso es habitual que se desentiendan de ella y no le presten la necesaria asistencia psicológica que se requiere cuando se ha dado a luz y se ha de entregar al hijo. Las segundas están en relación con los riesgos que conlleva todo el proceso de la FIVET y los derivados del parto para su salud. Además, es también negativo para la mujer, en caso de embarazo múltiple, la obligación de participar en posibles prácticas abortivas de reducción fetal o de eliminación de fetos por motivos eugenésicos.

3. Los vientres de alquiler son un negocio muy lucrativo, basado en la mercantilización del cuerpo de las mujeres. Ello ha generado un fenómeno emergente, denominado “turismo reproductivo”. En él se observa la presencia de dos partes en situación de desequilibrio:
a) Por un lado, las parejas-clientes con poder económico, que recorren el mundo en busca de una descendencia, a un precio más asequible que en sus países de origen. En este primer grupo también debe incluirse a los centros especializados en esta tecnología reproductiva, a los bufetes de abogados de alto nivel, y a los agentes intermediarios, que obtienen pingues beneficios.

b) Por otro, se recurre a mujeres pobres, o en situaciones de necesidad, víctimas, muchas veces, de sociedades altamente patriarcales, que se ven abocadas a alquilar su cuerpo y, en definitiva, su persona, a cambio de una retribución económica. La gran desigualdad cultural y educativa, hace que el desequilibrio entre las partes contratantes sea aún mayor. Si a ello, se une la existencia de Estados indiferentes a este drama humano, con ordenamientos legales permisivos, se llega a la situación de indefensión de las mujeres -objeto de comercio-, y de los niños, que se convierten en una mercancía a adquirir.

4. El contrato de gestación por sustitución (vehículo jurídico para la maternidad subrogada) es nulo de pleno derecho en el ordenamiento jurídico español. No está prohibido en sentido estricto, simplemente, no tiene ningún efecto. Legalmente, se entiende que es madre quien da a luz. La nulidad de este contrato se basa en razones de orden público, vinculadas al respeto a la dignidad de la mujer gestante y del hijo. Este último no puede convertirse en objeto de ningún negocio jurídico, ya que sólo las cosas, y nunca las personas, pueden ser compradas o vendidas. De la misma manera, puesto que el cuerpo humano no es susceptible de un derecho de propiedad, tampoco es aceptable ejercer sobre él las facultades que dicho derecho otorga: alquiler, venta, etc. 


5. No existe un “derecho a la procreación” y por tanto un “derecho al hijo” que justifiquen un pretendido derecho a la maternidad subrogada. Los deseos, por muy loables que sean, deben diferenciarse de los verdaderos derechos, basados en títulos legítimos, y con la perspectiva del bien común.

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sábado, 15 de diciembre de 2018

Enfrentarse a lo desconocido




El Papa propone crear una red de fraternidad con los refugiados y migrantes. El Papa propone crear una red de fraternidad con los refugiados y migrantes El Papa Francisco propuso formar una red de fraternidad encabezada por la Iglesia que permita acoger y ayudar a los que huyen de la guerra, de la pobreza y del hambre y buscan refugio lejos de su patria. El Santo Padre realizó esta petición este viernes 14 de diciembre durante la audiencia que concedió en el Vaticano a los promotores, organizadores y artistas del concierto “Navidad en el Vaticano” que se celebrará el sábado 15 de diciembre en el Aula Pablo VI. Durante su discurso, Francisco destacó que la Navidad “este año en particular, nos llama a reflexionar sobre la situación de muchos hombres, mujeres y niños de nuestro tiempo, –migrantes, prófugos y refugiados–, en marcha para escapar de las guerras, de las miserias causadas por las injusticias sociales y del cambio climático”. Indicó que es gente que lo ha dejado todo, hogar, parientes, patria, para “enfrentarse a lo desconocido”. E invitó a reflexionar sobre ello, porque, para tomar una decisión así “se debe haber padecido una situación muy grave”. Además, recordó que también la Sagrada Familia tuvo que huir de la violencia de Herodes.

“Cuando la violenta ira de Herodes se abatió sobre el territorio de Belén, la Sagrada Familia de Nazaret experimentó la angustia de la persecución y, guiada por Dios, se refugió en Egipto. El pequeño Jesús nos recuerda que la mitad de los refugiados de hoy en el mundo son niños, víctimas inocentes de la injusticia humana”. En concreto, sobre la propuesta de red de fraternidad, explicó que debe formarse con la educación “en primer lugar, para educar a los más pequeños entre los migrantes, es decir, aquellos que, en lugar de sentarse en las sillas de la escuela como tantos de sus coetáneos, pasan los días haciendo largas marchas a pie o en vehículos improvisados. y peligrosos”. “También ellos necesitan formación para poder trabajar el día de mañana y participar como ciudadanos conscientes en el bien común. Y, al mismo tiempo, se trata de educarnos a todos en la acogida y la solidaridad, para evitar que los migrantes y los prófugos encuentren indiferencia o, peor aún, rechazo en su camino”. En segundo lugar, formar esa red con la educación “significa hacer que las personas se levanten, que puedan volver a ponerse en camino con plena dignidad, ¿con la fuerza y ?el coraje de enfrentar la vida, valorizando sus talentos y su trabajo”. Por último, implica, asimismo, “una solución válida para abrir de par en par las puertas de los campos de refugiados, hacer que los jóvenes migrantes se incorporen en las sociedades nuevas encontrando solidaridad y generosidad y promoviéndolas a su vez”.

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Dar y recibir consejos




Aconsejar es una de las actividades humanas más hermosas Damos un consejo cuando creemos que podemos ayudar a otro. Pedimos y recibimos un consejo cuando notamos la necesidad de más luz antes de tomar ciertas decisiones. Aconsejar es una de las actividades humanas más hermosas. Muestra que vivimos en mutua dependencia, y da cauce a ese deseo tan rico que tenemos de compartir lo que pensamos pueda servir a los demás. No siempre es fácil dar con un buen consejero. A veces nos fiamos de alguien que parece un conocedor y luego desvela su poca competencia a la hora de responder a nuestras preguntas. Tampoco es fácil dar consejos. Quizá porque no nos sentimos preparados, o porque tenemos miedo a equivocarnos, o porque el otro no nos interpela, o simplemente para no meternos en problemas. A pesar de las dificultades, millones de seres humanos piden y reciben consejos, mientras otros millones los ofrecen. De ese modo, se muestra una rica solidaridad en la búsqueda del saber que nos permita caminar juntos hacia la verdad.



Después de los consejos dados y recibidos, ciertamente, cada uno asume sus propias responsabilidades. Nunca un consejo puede convertirse en excusa para una acción peligrosa, como si todo fuera imputable al consejero. Pero con los riesgos propios de toda actividad humana, la historia de cada uno, la de ciudades e incluso la de las naciones enteras, sigue adelante con consejeros. Consejeros que, esperamos, ofrezcan luz y ayuda antes de tomar decisiones que pueden ser claves para la vida presente y para nuestro caminar hacia el encuentro eterno y definitivo con Dios.




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jueves, 6 de diciembre de 2018

Los hijos berrinchudos serán adultos infelices.


¿Consentir en todo a nuestros hijos? La vida se va rápidamente, sin embargo, los años que nos toquen vivir deben ser aprovechados al máximo, porque el ser humano ha sido creado para trascender, es cierto que algunos han dejado huella a nivel mundial por sus notables acciones, como los santos o los héroes o hasta por sus escándalos, como algunos artistas que han tenido la desgracia de fallecer jóvenes debido a su adicción a las drogas; pero hay otros que lo hecho de forma discreta y silenciosa, pienso en la gente que se dedica diariamente a trabajar y cumplir puntualmente con sus responsabilidades para con su familia, su patria, su comunidad y su Señor Dios. Así pues, todos de algún modo tenemos la oportunidad de marcar la diferencia en el sitio en el que nos desenvolvemos y con la gente con la que nos relacionamos a diario.

Esto me lleva a pensar en una de las maneras más bellas y aparentemente sencillas de permanecer: tener un hijo.  Los pueblos antiguos así lo creían y sin ir tan lejos, todavía en el siglo pasado, las familias numerosas se consideraban una bendición, no como ahora, que quien se atreve a tener tres o hasta cuatro hijos es visto como bicho raro.  Basta recordar cómo eran las fiestas, sobre todo las de la época navideña: posadas multitudinarias y cenas de Nochebuena en la que se reunían los hijos con sus respectivas familias, llenando la casa de los abuelos para pasar momentos memorables. Poco a poco la mentalidad se ha modificado y ahora son pocas las familias que tienen la fortuna de reunir a muchos miembros, y menos porque los jóvenes ya no quieren comprometerse en matrimonio. Prefieren vivir juntos y comprarse una mascota.   
Lo cierto es que estamos frente a un fenómeno cada vez más común que tiene raíces en la infancia.  Los especialistas en el tema aseguran que los primeros años son vitales en el aprendizaje de los pequeños. Ahí aprenden a distinguir su sexo, entendiendo que niños y niñas son distintos.  Es en esa etapa en la que también son más vulnerables y requieren de disciplina y amor, cada uno en la misma medida.  Porque es necesario recordar que el menor no tiene aún la capacidad de discernimiento, se da cuenta perfectamente de sus actitudes o la de sus padres, pero no vislumbra si son buenas, malas o si tendrán alguna consecuencia de gravedad. 
Dependen absolutamente de lo que papá o mamá les enseñen.  Lo que rige en su conducta es el instinto y el sentimiento, por eso hay que ponerles límites.  De otra manera, crecerán confundidos y se convertirán en tiranos, porque de pequeños se les permitió hacer lo que les vino en gana. Basta con echar un ojo a los videos que cunden en las redes sociales en donde aparecen padres y madres golpeados por sus hijos, que, no sabiendo controlar su carácter, desquitan su frustración con objetos y personas, un comportamiento que se ha salido de las manos de los progenitores porque en su momento no aplicaron un correctivo. Y no me refiero a golpearlos, aunque la gente de mi generación creció con algunas nalgadas cuando cometíamos una travesura y no estamos traumados, sino a llamarles la atención con firmeza y dejarles en claro que responder con agresividad no es correcto, tomarlos de los brazos y calmarlos, no seguirles el juego ni ceder ante sus caprichos y exigencias, porque es seguro que cuando sean jóvenes y quieran actuar de la misma manera, comenzarán las frustraciones e injusticias.

Un hijo que no recibe corrección crece suponiendo que toda la gente tiene la obligación de ceder a sus deseos y cuando eso no sucede, reacciona con enojo, grita y ofende, actitudes que lo alejan del resto de las personas y que con el tiempo terminarán dejándolo solo para no lidiar con él. Porque es obvio que la paciencia, la cordura, la comprensión, el manejo de las emociones, el aprendizaje ante los fracasos, el perdón, la humildad y demás valores, deben cultivarse en el seno familiar.  Esa es la tarea de los padres de familia, y por supuesto, debe predicarse con el ejemplo. Por eso, antes de consentir el mal comportamiento de los hijos, pensemos en que quizá les haremos un daño permanente, no permitamos que eso ocurra, es mejor que lloren un poco por no conseguir lo que desean pero que aprendan que las cosas se obtienen con esfuerzo, empeño y dedicación.  Sólo así les aseguraremos un futuro feliz.



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Nuestra historia personal deja una huella en nuestros hijos.


5 Tips para educar a nuestros hijos a actuar para ayudar a los demás. A veces pensamos que lo que hacemos en la vida sólo nos afecta a nosotros, sin darnos cuenta de que todos nuestros actos van creando una historia, tanto personal como familiar y le van imprimiendo un estilo a nuestra familia. Así que debemos hacer conciencia y buscar que actuemos siempre conforme a lo que Dios nos manda y la moral permite. Así también debemos darles testimonio a nuestros hijos a actuar para ayudar a los demás, por eso aquí te dejo mis 5Tips para educar a nuestros hijos en este estilo de vida.

1)      Actúa como si todo dependiera de ti.
Es necesario poner todo de nuestra parte para que nuestros actos sean buenos y conforme a lo que los mandamientos nos van marcando. Es necesario también que demos testimonio con nuestras acciones de que Dios es el centro de nuestras vidas y por lo mismo hacemos las cosas para agradarle a Él, aunque al mundo no le agraden tanto. Debemos ser valientes. Debemos actuar bien para dar siempre frutos buenos, mucho más cuando los beneficiados son nuestros familiares. Seamos generoso y humildes para que nuestros hijos lo sean también.

2)      Reza como si todo dependiera de Dios.
La oración es parte importante para que nuestras acciones den frutos buenos en nuestra familia.
Es necesario sobrenaturalizar lo cotidiano y la mejor forma de hacerlo es con nuestras oraciones y ofrecimientos diarios.
Es importante tener claro que la acción sin oración se vuelve infecunda. Si nuestros hijos ven que nosotros oramos a Dios en todo momento y con todo nuestro corazón, seguro que ellos lo harán de forma cotidiana y constante, logrando sobrenaturalizar lo cotidiano.

3)      Ofrece todas tus acciones.
Otra forma muy buena de que nuestras acciones vayan dejando huella en la historia de nuestros hijos es que las ofrezcamos a Dios para que sea El quien las haga fructificar en nuestros hijos.
Además, así, estaremos dándole un sentido trascendente a nuestro vivir y por lo mismo haremos todo para que nuestros hijos se sientan orgullosos de formar parte de nuestra familia. Las acciones ofrecidas a Dios se vuelven capital de gracia para nuestra familia.

4)      Plática con tus hijos para que lo comprendan.
También es necesario explicarles a nuestros hijos el estilo de vida que llevamos como personas y como familia para que ellos también puedan participar.
Es importante que comprendan todo lo que hacemos para que después lo hagan suyo y lo vivan por gusto y no por obligación.

5)       Busca hacer siempre el mayor Bien posible.
Si ya comprendimos que todo lo que hacemos les beneficia o perjudicas nuestros hijos, entonces debemos buscar hacer el mayor Bien posible. Así, siempre escogeremos entre dos vienes el mayor y con este testimonio nuestros hijos estarán capacitados para siempre actuar confirme al bien, la moral y lo que Dios nos manda.


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Bendito el que viene en nombre del Señor


San Nicolás, Obispo

Isaías 26, 1-6: “El pueblo justo se mantiene fiel al Señor”

Salmo 117: “Bendito el que viene en nombre del Señor”

San Mateo 7, 21. 24-27: “El que cumple la voluntad de mi Padre entrará en el reino de los cielos”
¿Dónde pones tus seguridades? ¿Qué es lo más importante para ti? Serían algunas de las preguntas que hoy nos hacen estos textos de Adviento. Isaías busca convencer al pueblo de Israel de que su única roca segura es el Señor, presentándole la soberbia Babilonia reducida a cenizas, anunciando una nueva Jerusalén, reconstruida y fortalecida.
Todo esto se logrará si se mantiene fiel al Señor, si vive en justicia y pone su confianza en su Libertador. Igualmente, Jesús nos cuestiona en el pasaje del evangelio de San Mateo sobre el cimiento de nuestras seguridades. El hombre moderno se siente seguro y confiado en tantos “ídolos”, tantas protecciones y comodidades, que fácilmente se olvida de Dios. Ansioso por ganar cada día, por vivir mejor, se pierde en el torbellino de las actividades, de la ansiedad por poseer más, de disfrutar más… y se olvida de Dios, de los hermanos y de su misma persona. ¿Toda esta actividad frenética tiene un fundamento sólido? ¿No es basura y hojarasca que se lleva el viento?  
Es difícil convencer a quien tiene atado su corazón a las riquezas y placeres que esto no es lo más importante. No logró convencer Isaías a los israelitas a pesar de presentar una nueva ciudad viviendo en la justicia y en el derecho; no parecen convencernos ahora las palabras de Jesús quien afirma que sólo tendrá seguridad quien vive de su Palabra. Sin embargo, las consecuencias las estamos viviendo cada día: al olvidarnos que somos hijos de Dios, que vivimos para Él, que todos somos hermanos, hemos construido un mundo de salvaje competencia e injusticia donde cada quien se hace justicia por su propia mano y cada quien pone las leyes y principios a su gusto. Así hemos construido un mundo que se desbarata y nos lanza a la oscuridad y a la inseguridad.

Todo cae, cuando la única ley es el dinero y el poder. Escuchar las palabras de Jesús es construir sobre seguro, es fincar sobre piedra, es buscar el reino. El adviento nos debe llevar a mirar que no sólo digamos palabras de súplica y oraciones vacías, sino que realmente construyamos sobre las bases sólidas de la palabra del Señor. Busquemos en este tiempo silencio y espacios para escuchar la Palabra amorosa de Jesús. Y después busquemos la ocasión propicia, que siempre llegará, para ponerla en práctica. Ven, Señor, Jesús.


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